• Diario Digital | Viernes, 17 de Agosto de 2018
  • Actualizado 18:39

Alegría para cerrar la Euroliga del Carpena (87-85)

Foto: Unicaja Málaga
Foto: Unicaja Málaga
Alegría para cerrar la Euroliga del Carpena (87-85)

El Unicaja se despidió en casa de la Euroliga de esta temporada con una victoria por todo lo alto, ante el tercer clasificado de esta dura competición, el Olympiacos que tiene asegurada esa plaza para los playoffs a falta de una jornada de Liga Regular. El Unicaja consiguió derrotar a un clásico del baloncesto europeo ante el que no se imponía desde hacía 7 años. Fue necesario incluso una prórroga en la que dos triples de Waczynski y un tiro decisivo a 2 segundos del final de Augustine aceleraron los corazones presentes en el Martín Carpena que estalló de alegría con el pitido final.

Último partido de la temporada europea en el Martín Carpena. Un cierre continental con un rival de excepción, el Olympiacos del Pireo liderado por Vassilis Spanoulis. Los griegos, ya clasificados para el Playoff, buscaban en Málaga una victoria que que le asegurase al menos la tercera posición de la Fase Regular de la Turkish Airlines Euroleague.

La igualdad protagonizó los primeros compases del partido, Brooks y Waczynski anotaban por parte del Unicaja, mientras que Spanoulis y Milutinov lo hacían por parte de Olympiacos. Cconseguía el conjunto griego abrir una pequeña brecha al llegar el minuto 5 con canasta de Papapetrou, pero 8 puntos seguidos de Nedovic ponían al Unicaja por delante 14 a 13. Reaccionó de nuevo el conjunto del Pireo con un parcial 0 a 6, pero dos acciones malagueñas de Salin y Suárez, esta última sobre la bocina, dejaba el partido, tras 10 minutos, con 19 a 22.

Tuvo una gran salida de segundo cuarto el Unicaja, liderados por un acertado Ray McCallum. El parcial de los malagueños fue de 10 a 2 y los de Joan Plaza dominaban el marcador 29 a 24. Dani Díez conseguía buenas posiciones cercanas al aro que las explotaron sus compañeros, mientras que en el Olympiacos eran Stelnieks y McLean los más activos de cara al aro. Estaba cómodo McCallum y eso propició buenos ataques malagueños, que combinados con una buena defensa situaron al Unicaja 42 a 32 a fata de 2 minutos para el descanso. Dio entrada el técnico griego a Spanoulis para calmar el gran juego local, pero era de nuevo McCallum quien con un triple hacía que el Unicaja se distanciase. El partido llegaba al descanso 47 a 33.

El regreso del descanso fue muy malo para el Unicaja. El conjunto malagueño no encontró en ningún momento el dinamismo en el juego, ahogado por la defensa de Olympiacos, dolido tras verse 14 abajo en el intermedio. Curiosamente los de Joan Plaza inauguraban el marcador de la segunda parte, pero sólo fue un espejismo. Primero parcial 6 a 0 con el pívot Milutinov haciendo daño cerca del aro malagueño. Dani Díez con un palmeo daba aire a los verdes, pero la acometida de los del Pireo no se iba a detener. Nada menos que 0 a 17 para los griegos que los situaba 51 a 56 con un minuto del tercer cuarto por jugar. Logró el Unicaja despertar y dejar el partido 54 a 56 a falta de diez minutos.

La tensión y la igualdad volvieron a aparecer en el encuentro, como ya había ocurrido en el primer cuarto. Strelnieks era quien asumía responsabilidad en Olympiacos, mientras que en el Unicaja eran Suárez y Milosavljevic los que anotaban y mantenían a los malagueños cerca en el marcador. Dos triples del conjunto griego complicaron las cosas para el Unicaja, pero el carácter del equipo no iba a dejar que Olympiacos se llevara el partido con facilidad. La diferencia estaba en -7 para el Unicaja al llegar el minuto 38, era difícil pero ni mucho menos imposible (67-74). La defensa malagueña, que todavía no estaba en bonus, comenzó a arriesgar para robar la bola y se consiguieron varias recuperaciones. Primero Nedovic anotaba, le seguía Waczynski y falta de poco más de un minuto, un robo y canasta del mágico serbio del Unicaja ponía el marcador empatado a 74. En el minuto final ninguno de los dos equipos logró sumar y el partido se iba a la prórroga. Cruciales las defensas de Alberto Díaz sobre Spanoulis, llegando incluso a forzar la falta de ataque del genio griego.

Golpeaban primero los griegos en el tiempo extra, los triples de Mantzaris y Tillie hacían insuficientes la canasta anotada por Nedovic (76-80 m.42). Se había sufrido en el tiempo reglamentario y ahora iba a ocurrir lo mismo. Alberto Díaz desenfundaba y disparaba de 3, pero dos tiros libres de Milutinov ponían a los griegos 79 a 82. Se ponía el partido complicado, pero la mejor muñeca de un especialista malagueño apareció. Triple de Waczynski y a falta de un minuto para el final de la prórroga de nuevo el partido estaba empatado (82-82). Pero Olympiacos es un equipo ganador y ahora era Papapetrou el que desde el triple complicaba aún más las cosas. 82 a 85 a falta de 44" para el final de la prórroga y tiempo muerto de Plaza. En la siguiente jugada la pizarra del técnico se traducía en la pista, Augustine le hacía llegar el balón a Waczynski que enchufaba el triple que hacía salta al Carpena con 36 segundos por jugar (85-85). El siguiente ataque de Olympiacos se cerraba con tiro de Strelnieks, que erraba y daba bola de partido para el Unicaja. Nedovic forzó la penetración, dejó libre a Augustine, a quien asistió para que anotara desde 4 metros a falta de 2.5 segundos para el final. Tuvo balón Olympiacos para hacer el milagro, pero la victoria se quedó en Málaga.

McCallum terminó como el más valorado del equipo malagueño con 13 puntos, 4 asistencias y 18 de valoración.