El Ágora de Alhaurín

  • Diario Digital | sábado, 19 de octubre de 2019
  • Actualizado 07:12

ACUDIÓ COMO INVITADO EL PÍVOT DEL CB UNICAJA GIO SHERMADINI

La gran fiesta del baloncesto malagueño de cantera vive otra histórica jornada en Alhaurín de la Torre

Fiesta Baby Basket
Fiesta Baby Basket
La gran fiesta del baloncesto malagueño de cantera vive otra histórica jornada en Alhaurín de la Torre

Alhaurín de la Torre volvió a ser sede de uno de los eventos más multitudinarios del circuito de baloncesto de cantera malagueño: la Fiesta Baby Basket, que cumplía su séptima edición. Tras los rotundos éxitos de años anteriores, la Delegación Malagueña de la Federación Andaluza Baloncesto (FAB) y la Diputación de Málaga confiaban, por séptimo año consecutivo, en nuestro municipio, y el resultado fue elocuente: cerca de un millar niños, repartidos en más de 50 equipos, estuvieron presentes esta vez, con las gradas del Polideportivo Municipal de El Limón abarrotadas de público, gracias en buena medida a la capacidad logística del Área de Deportes y la plena colaboración del CBAT.. En esta ocasión, el invitado de excepción fue el pivot del Unicaja, Giorgi Shermadini, quien ejerció de anfitrión de la jornada, al protagonizar el calentamiento del grupo.

El club alhaurino optó por la creatividad para agilizar la mecánica de participación, al instalaro un total de 20 canastas para que todos los niños jugaran a uno de los ejercicios más famosos de este deporte, el concurso del 'KO'.

Para concluir una mañana de baloncesto espectacular, se desplegó una pancarta de 30 metros, al ritmo de ‘We are the champions’, de Queen, con el eslogan de este año: ‘EL DEPORTE UNE’.

Fue, por tanto, una brillante clausura de la temporada del baloncesto de cantera, aprovechando además el Día de la Madre.

El concurso estuvo muy reñido, pero, finalmente, fue Guille Fernández, jugador del equipo Baby 2011 de CB Algazara, el que se alzó con la victoria y recibió una medalla y un peluche gigante como premio, además de la ovación de los asistentes. Como en todas las concentraciones que se han organizado desde noviembre, el ambiente fue excepcional. Los participantes recibieron una camiseta conmemorativa y lo pasaron en grande, además de tomarse fotos con el techo del Unicaja, con una estatura de 2,17 metros.

El concejal de Deportes, Prudencio Ruiz, quiso felicitar a los organizadores y colaboradores por la “magnífica competición y excelente evento de clausura”, y dio las gracias al grupo de entrenadores, a los jóvenes deportistas y, por supuesto, a los familiares, por su comprensión y apoyo durante toda la temporada.