El Ágora de Alhaurín

  • Diario Digital | martes, 10 de diciembre de 2019
  • Actualizado 20:10

UNO DE LOS MÁS ANTIGUOS DE ALHAURÍN DE LA TORRE

La torre nazarí de Torrealquería desaparece de la Lista Roja del Patrimonio nacional

Obras de conservación, Torrealquería | Archivo
Obras de conservación, Torrealquería | Archivo
La torre nazarí de Torrealquería desaparece de la Lista Roja del Patrimonio nacional

Las obras de consolidación, mejora y protección de la torre medieval de Torrealquería encargadas por el Ayuntamiento comienzan a recibir el reconocimiento de los profesionales y expertos en patrimonio nacional. La asociación Hispania Nostra, entidad sin ánimo de lucro declarada de utilidad pública y con más de 40 años de experiencia en la defensa del patrimonio cultural en España, ha avalado los trabajos que se ejecutan en la actualidad y ha decidido sacar a este monumento de su Lista Roja, donde incluye aquellos elementos en riesgo de desaparición, destrucción o alteración esencial en toda España.

La torre, catalogada como BIC (Bien de Interés Cultural), que hunde sus orígenes en el siglo XIV y es una de las construcciones más antiguas que se conservan en el término municipal de Alhaurín de la Torre, ha sido incluida ya, por el contrario, en la Lista Verde del Patrimonio, una vez que se ha constatado la desaparición del deterioro progresivo que se venía observando en los años anteriores fruto de su abandono.

La actuación encargada por el Ayuntamiento forma parte del plan de Alcaldía para proteger y poner en valor todo este yacimiento de gran importancia histórica y arqueológica, por los numerosos vestigios encontrados de civilizaciones pasadas, desde romanos a musulmanes. Situado en el denominado Cortijo del Conde Mollina, este es el lugar conocido también por ser donde fueron apresados el general liberal José María Torrijos y sus compañeros en el año 1831, un episodio fundamental en la Historia de España del siglo XIX.

La concejala de Patrimonio Histórico-Artístico, Marina Bravo, ha expresado su satisfacción por este reconocimiento del trabajo que se está realizando por parte de la asociación Hispania Nostra. “No hay que olvidar que hemos estado muchos años peleando por poder ejecutar este proyecto, entre permisos, trámites, autorización de la Junta, etc. Esta obra era urgente, pero nuestra intención es seguir actuando para hacer una restauración completa”, ha afirmado.

DESCRIPCIÓN DE LAS OBRAS

Los trabajos fueron adjudicados a una empresa especializada y están supervisados por expertos en restauración, arquitectura y arqueología. La inversión ronda los 90.000 euros y los objetivos son garantizar su conservación, evitar la aparición de futuras patologías en la estructura, eliminar elementos y añadidos inadecuados y avanzar en su conocimiento. 

Esta intervención se enmarca dentro del plan del equipo de gobierno que dirige Joaquín Villanova para mejorar la conservación del patrimonio monumental y arqueológico de Alhaurín de la Torre y difundir la cultura y la historia local, de ahí la creación de una concejalía específica. Situada en un lugar geográfico clave, con vistas hacia el Valle del Guadalhorce, la torre es el vestigio más importante que se conserva de una zona de gran riqueza arqueológica, ya que todo lo encontrado hasta la fecha hacen pensar en la existencia durante muchos años de una población estable. Se trata de una estructura muy representativa de la arquitectura militar nazarí típica del siglo XIV, aunque no hay certeza sobre la fecha exacta de su construcción. El proyecto fue redactado a través de la Concejalía de Patrimonio Histórico-Artístico y salió a concurso tras la correspondiente autorización de la Junta de Andalucía.

Es un tipo de construcción de naturaleza defensiva que era habitual en los campos andalusíes de la época y que se asociaban a núcleos rurales establecidos en alquerías. Servían no solo para ofrecer unas adecuadas garantías de vigilancia, sino también para proteger a los campesinos en caso de peligro.  Hay que tener en cuenta que la fortificación dejó de tener uso defensivo desde la Edad Moderna, cuando pasó a desempeñar tareas relacionadas con la explotación agrícola en la que quedó integrada.

Una vez que finalizó esta actividad, quedó abandonada y en estado de ruina, debido también al expolio y la reutilización de sus restos como material constructivo. Se conservan dos niveles de la torre, con una altura máxima de 7 metros y fuertes muros de carga perimetrales de hasta 2,50 metros de espesor. Las obras fueron adjudicadas a la empresa Salmer Cantería y Restauración.

La actuación que se plantea incluye el desbroce general y limpieza de la vegetación parásita, el saneado puntual de las fábricas de mampostería y ladrillo, la eliminación de sustratos superficiales y morteros con sistemas poco agresivos o la reconstrucción de elementos precisos donde haya oquedades, entre otros trabajos. Esta obra se sumará a las recientes actuaciones arqueológicas impulsadas por el Ayuntamiento en este área, entre ellas el descubrimiento de una antigua necrópolis, el hallazgo de lo que se cree que en su día fue la desaparecida Capilla de Santa Ana de Torrealquería y otras excavaciones que sirvieron para sacar a la luz la planta de una antigua vivienda y piezas de cerámica o de pulseras.