• Diario Digital | Sábado, 21 de Abril de 2018
  • Actualizado 04:05

LA PERSONA POR LA PERSONA; EL ARTISTA POR EL ARTISTA

Un café con Esteban Pérez Palma

Foto: A. Doctor / El Ágora
Foto: A. Doctor / El Ágora
Un café con Esteban Pérez Palma

El café de El Ágora de hoy empieza en un lugar muy poco habitual para nuestra serie de entrevistas Personas y personalidades asequibles y con un personaje ciertamente inusual. A propósito de su exposición La metafísica, nos encontramos en la Sala El Portón, que alberga una muestra de su extenso trabajo desde el pasado mes de febrero y lo hará hasta el próximo 21 de abril. Rodeados de arte y con su creador, Esteban Pérez Palma.

Es escultor, imaginero y pintor. Sus obras tan realistas en ocasiones y otras veces tan cercanas a las vanguardias más coloridas del siglo anterior, se combinan en perfecta armonía con el impresionismo literario con el que se expresa.

Entrevista Esteban Pérez Palma. Foto: A. Doctor / El Ágora

Empezamos la entrevista de buena mañana y con la sala para nosotros solos cuando descubro que llevo los bolsillos llenos de caramelitos de café que nuestro entrevistado ha escondido cuidadosamente, aprovechando que estaba distraído, preparando la grabadora para comenzar. Y le pregunto. ¿Qué opina Esteban Pérez palma de la persona Esteban Pérez Palma? Me mira, sonriente. Y tras una breve pausa, ríe. Mejor crítico que tú, no va a haber ninguno, añado.

Es una pregunta un poco pérfida pero te voy a contestar también no pérfidamente pero te voy a contestar sobre mi persona como persona y como artista”, responde finalmente. Pero de eso hablaremos después, Esteban. Primero vamos a centrarnos en la persona, analizada por la persona para entender más adelante cómo llegamos al artista y su obra.

La persona por la persona

¿Qué opina Esteban Pérez Palma de la persona Esteban Pérez Palma?

Soy una persona ya madurita, mayorcita. En realidad, no hay edad. No hay edad porque cuando uno es joven, se es joven; cuando uno tiene una edad media, se tiene una edad media. Y cuando uno llega a una cierta edad mayor, pues se es mayor. Siempre y cuando toda esta vida haya sido de satisfacción, no hay edad. Y sobre todo, la experiencia que te da la vida. Esto es muy importante porque la experiencia en la vida se va recopilando. Cada uno a su manera, a su estilo. Circunstancias de la vida, el entorno familiar que se vive… todo eso es muy importante, todo eso va quedando como los posos del café o del vino, vamos a hablar también del vino porque a mí me gusta el vino y el café: el vino es la esencia de la madurez de cada persona.

He tenido una juventud muy sana, llena de lucidez, de colores, de alegrías y pocas penas

A la edad que tengo -pongamos que son 37 al revés-, me considero una persona afortunada. En primer lugar porque enfermedades tampoco he tenido ninguna, graves ninguna; las normales. Fiebres altas, fiebres bajas –esas son fiebres peligrosas-, algún que otro estornudo, lo normal. Pleamar y bajamar. He tenido una juventud muy sana, muy amplia, llena de lucidez, de colores, de alegrías y pocas penas porque en mi familia no hemos tenido muertes súbitas, lo normal. Se moría el abuelo, la abuela y quedaban los padres. Siempre ha sido una satisfacción el poder vivir con los padres a los que siempre he querido y he amado. Y a mis hermanos, somos cinco hermanos.

He tenido esa juventud sana, esa juventud de entonces, de aquellos tiempos que la vida era limpia, era transparente, no había pecado como hoy día, hay muchas cosas muy… Eso se va acumulando, como he dicho antes. En dos fases diferentes. Que es la barrica de vino bueno y la barrica de vino donde el vino se va pudriendo…

Entrevista Esteban Pérez Palma. Foto: A. Doctor / El Ágora

Haces mención a la juventud y con la juventud, vamos aproximándonos al hombre que eres hoy. Una persona familiar y muy sociable. ¿El apellido Palma ha influido mucho en tu forma de ser?

Muchísimo, muchísimo. El tesoro de mi juventud lo he tenido en Úbeda, Jaén, pues allí he vivido once años. Allí están mis raíces, con mi tío Paco y la iglesia de Santo Domingo. Esta Santa he estado allí. Hacía casi 55 años que no la veía. Desde que me fui de ese lugar para mí eso tenía una fuerza moral, una fuerza de vínculo y para mí ha sido muy importante. Mis lágrimas no iban por fuera, iban por dentro para que nadie las viera. Por dentro porque muchas veces necesitas llorar y no sabes por qué. Entonces eso se lleva para dentro que es lo que yo quería y disfrutando de ese recorrido que hicimos detrás del Cristo de la Columna, fue muy emocionante.

Yo nací en Málaga el 31 de julio de 1945 así que los que sepan un poco de matemáticas, pitagóricamente hablando... Con cinco años, nos fuimos a Andújar, allí estuvimos viviendo dos años y después nos fuimos a Úbeda por razones de trabajo. De esta época finalmente trágica de caótica, apocalíptica del trabajo que había en el taller de mi tío Paco, Francisco Palma Burgos. Su padre era Francisco Palma García: escultor, imaginero. Y después nos fuimos a Madrid.

Estuvimos en Madrid probando la fortuna de poder vivir aquella época de transición de un trabajo totalmente diferente del que había hecho mi padre. Mi padre era una persona muy inteligente, muy activa, de contabilidad muy buena. Pero en Madrid mi padre no tuvo suerte, no consiguió aquél trabajo que tanto deseábamos nosotros para quedarnos. Yo estuve trabajando también en una gráfica muy importante, allí teníamos que retocar los negativos y aquellas cositas. Aquel trabajo me gustaba pero la suerte… El efecto mariposa no salió y volvimos a nuestras raíces, volvimos a Málaga. Entonces en Málaga otra etapa, otra fase, otra página de mi historia pues ya pasó a la catapulta definitiva de lo que hoy soy, de lo que he sido y de lo que he trabajado.

El artista por el artista

Una explicación amplísima, muy personal. Ya que hemos llegado a este punto, vamos a ver al artista por el artista. Esteban Pérez Palma es un artista capaz de hacer obras increíbles tanto en el estilo más realista de sus esculturas como el estilo más vanguardista de sus pinturas, ambas con un nivel de detalle extraordinario.

Entrevista Esteban Pérez Palma. Foto: A. Doctor / El Ágora

Esteban, paso casi a diario por delante de la ninfa, Alegoría del mar, de la rotonda de Platero y no acabo de entender la obra esta. Sin embargo, veo el Cristo yacente y me impresiona. Y ahora tenemos aquí La piedad detrás y es realismo puro. Tenemos El pensador, que es magnífico. Esteban, ¿tienes alguna obra tuya favorita? Lo que más te gusta a ti de lo que ha salido de tus manos. Que te agrade a ti. Estamos hablando ya del artista, por supuesto.

¡Tú estás preparado para hacer preguntas difíciles esta mañana! Voy a dar una pequeña explicación. El tema es el siguiente: me hubiese gustado haberle preguntado a Beethoven. Su música, de las que él ha creado, cuál es su preferida. ¡Es que es una pregunta muy difícil! O Miguel Ángel Buonarroti. Su obra grande no sé si fue La Piedad o si fue la Capilla Sixtina. O su David. O el Moisés. Conozco la vida de Miguel Ángel mejor que la mía propia porque he estudiado de Miguel Ángel todo, lo sé todo. He releído y siempre releo La vida de Miguel Ángel de Giovanni Papini, es una de las mejores obras que se han hecho, estuvo diez o doce años para escribir este libro. No hay ningún punto en que señale su obra magna, su obra maestra.

Entrevista Esteban Pérez Palma. Foto: A. Doctor / El Ágora

Me refería a ti particularmente, como recompensa personal. No tiene por qué ser lo mejor ni lo más grande, ni lo más aplaudido.

Es que la pregunta es bastante difícil de responder en ese sentido o en algún otro. Mira, Ángel, yo tengo cientos de obras tanto de pintura como de escultura. Dentro de la escultura imaginaria hay cosas que me han gustado mucho; que me ha gustado hacerla, quiero decir. Pero siempre me quedará esa incógnita de que podría haberla hecho mejor, incluso hay ocasiones en las que me cuestiono si estoy realmente satisfecho con lo que he hecho. Debe de ser una pregunta que se hacen muchos artistas. Pero ya no hablo solamente de pinturas. Hablo de escribir un buen libro, de escribir una buena poesía o de hacer una buena música, o de… Si todo esto lo metiéramos dentro de un colador, muchas cosas se quedarían sin pasar.

IMG_2185IMG_2188

¿Eres egoísta con tu obra? ¿Te reservas alguna de tus obras -completa o incompleta- solo para tus ojos simplemente porque te guste más guardarla así? ¿O prefieres exponer y compartir todas tus creaciones?

No, no. Yo no soy egoísta para nada. Quiero que mi obra la pueda ver y disfrutar toda la gente. Soy abierto. Soy una persona que me gusta hacer cualquier cosa de pintura, de escultura, me gusta el arte y  me gusta que la gente pueda disfrutar de verlo todo. Todo, todo. Y cuando yo ya no esté en este mundo, que esté en el otro hemisferio pues veremos a ver qué pasa. Eso ya será cuestión de mi familia, de lo que quieran hacer con ello. Yo lo único que puedo hacer es disfrutar, que la gente disfrute y que lo vea todo.

Yo en principio nunca he buscado mi protagonismo en mi ego como artista. Yo solamente pienso que lo que hago, lo que he hecho y lo que puedo hacer todavía -siempre y cuando mi salud me lo permita- pues es poder dar esa satisfacción a las personas como persona y como artista me amen, me quieran ver y la obra mía quedarse ahí a un lado pero no buscando yo ese protagonismo que yo quiero ignorar porque a mí no me sirve, no quiero esas cosas. Yo lo que quiero es trabajar, trabajar y trabajar en cualquier cosa. En pintura, en escultura. Hay otros proyectos, siempre hay cosas por hacer.

Entrevista Esteban Pérez Palma. Foto: A. Doctor / El Ágora

Exposición 'La metafísica'

Le pido a Esteban que me acompañe porque vamos a dar una vuelta por la exposición y llegamos a la metafísica del Efecto mariposa. Me recuerda a la pintura de las ánforas aunque aquí hay una explosión de colores y tamaños increíbles. En las ánforas Se recreaban los hechos, las victorias, el día a día, luchadores, un dios, una diosa... «El aleteo de las alas de una mariposa se puede sentir al otro lado del mundo». En este Efecto mariposa encontramos la mirada de dos figuras femeninas y unos trazos muy alargados. ¿Qué nos dices de este efecto mariposa?

El tema de la exposición fue iniciada en el hospital de Santiago, el año pasado. En el mes de mayo tuve allí una gran exposición. Allí tenía 24 lienzos de gran formato -300 metros lineales- que no se han podido exponer aquí pero que sí se pudieron exponer allí en Úbeda. El tema cuando me hicieron la propuesta de hacer la exposición allí entre otras cosas porque lleva muchos años de trabajo y de evolución, a mí me interesaba mucho el tema de la metafísica.

Miguel Ángel ha sido quien me ha instruido, quien me ha enseñado indirectamente desde donde él esté

Es un tema fácil de comprender pero difícil a la vez. Para muchos es un tema muy complicado. Todos esos temas son muy interesantes y vamos a ver ahora el tema de la anatomía para mí ha sido el puente naturalmente de ese manantial que fue Miguel Ángel: Miguel Ángel ha sido quien me ha instruido, quien me ha enseñado indirectamente desde donde él esté y me siento yo interiormente una parte de Miguel Ángel, me ha influido totalmente en mi vida artística.

Entonces he querido interpretar de como creación, creación de la figura humana, esta creación un poco fuera de un golpe, de una explosión de estilísticamente hablando, de los miembros del cuerpo humano. No he querido representarlo como figurativamente lo que es la anatomía, ahí está más bien plastificada, está abierta, esos deformes de los hombros, de los brazos, miembros largos… pero entra dentro de un poco del gran Policleto, del gran anatomista.

Entrevista Esteban Pérez Palma. El pensador. Foto: A. Doctor / El Ágora

Continuamos nuestro paseo por la exposición, nos detenemos delante de El pensador, El pensador de Pérez Palma. Está hecho en terracota, me explica Esteban.

Está totalmente destruido; vergonzosamente destruido y es una vergüenza

El gran artista, el auténtico artista es un creador, desde el principio hasta el final. Entonces no puede copiar porque un artista no puede copiar a nadie en nada y está aquí la creación. Este es un pensador que está previsto desgraciadamente, desgraciadamente porque es una pena que no se llegue a realizar, te explico. Es un pensador que he trabajado para un panteón que hay en un antiguo cementerio de San Miguel en Málaga que ya está en desuso. No porque ya no se muera nadie, sino porque ya hay otro cementerio nuevo. Este panteón se hizo en su tiempo de los cuatro ilustres malagueños en el cual está mi abuelo, Francisco Palma García, junto con Salvador Rueda, Bernardo Ferrándiz y Joaquín Martínez de la Vega.

Está totalmente destruido; vergonzosamente destruido y es una vergüenza para el cementerio primero –se habla de que es uno de los cementerios más hermosos de Europa pero eso es mentira porque no han visto muchos cementerios- y allí está. Está para los cuatro ilustres malagueños pero es una vergüenza, para Málaga es una vergüenza y para el cementerio es una vergüenza. Entonces yo me he atrevido a hacer esto y hacer un pequeño homenaje de una pirámide troncada y poner este pensador en bronce que yo aquí no voy a ganar ni un céntimo, solamente lo que va a costar la fundición en bronce y ya está.

Entrevista Esteban Pérez Palma. El gigante de Jabalcuza. Foto: A. Doctor / El Ágora

El gigante de Jabalcuza es una imagen pequeñita pero muy poderosa. Cómo un gigante en pequeñito puede destacar tanto en una sala mediana –casi grande- con esos murales casi con esas obras de gran tamaño; destaca muchísimo este gigante tan pequeñito.

Bueno, lo de El gigante de Jabalcuza es un proyecto que se quedará en los anales de la hipótesis de este gran monumento de una idea que tuve entre yo y Paco Campos -turismo-. Me dijo alguna vez de haber hecho algo impactante, algo grande, algo que fuera único no para Alhaurín de la Torre mundialmente conocido como puede ser el Cristo redentor, la Torre Eiffel, esos grandes monumentos que todos a nivel mundial se conocen. Entonces, el monte de Jabalcuza es un monte muy particular, muy peculiar. Es un punto estratégico donde se unen Málaga, Torremolinos y Alhaurín de la Torre, con Mijas detrás.

Entrevista Esteban Pérez Palma. El gigante de Jabalcuza. Foto: A. Doctor / El Ágora

Hubiese sido una idea magnifica poder haber hecho una cosa gigantesca - yo me puedo imaginar que fuera de 50, de 60 o de 70 metros de altura- que se pudiera ver desde los aviones y desde el puerto de Málaga. Entonces sería un punto estratégico y en la cabeza del gigante irían todos estos aparatos electrónicos de aviso y de comunicación que AENA necesita. Con el alcalde ya he hablado varias veces de esto, esto hubiese costado 2 o 3 millones de euros, ¡eso no es dinero para lo que pudiera repercutir en Alhaurín de la Torre!

Nos acercamos a La piedad. Es una imagen cargada de significado, muy intensa. Que contrasta fuertemente con la sobriedad de La piedad de Miguel Ángel. Aquí el dolor de la Virgen es palpable y deja de ser Virgen para ser una madre acunando en su regazo a su hijo muerto. Y volvemos otra vez a la anatomía. Tiene infinidad de detalles: los dedos, los músculos, la herida del costado.

Bueno, hay dos teorías. La primera teoría es la que no puede contener el peso del cuerpo crucificado en los clavos en la cruz pero según teorías también de los grandes estudiosos de la muerte en el Gólgota de Cristo es que estaban sus pies apoyados en una cuña. Si está el cristo apoyado sobre una cuña, tiene ya un sustento de piernas. Entonces y solo entonces puede ser que la clavada sea en la mano porque la mano ya no tiene que sostener el peso del cuerpo.

Anatómicamente se sabe que clavar el clavo no en la palma de la mano sino aquí en la muñeca es donde sujeta todos los huesecitos de la mano que tiene y sí se puede sostener. Siempre y cuando el clavo tengamos cuidado de un pedazo de clavo que clava los pies atravesando los pies es… Yo no quiero decir que sea imposible que haya sido así.

Entrevista Esteban Pérez Palma. La piedad. Foto: A. Doctor / El Ágora

Estando en Turín que pude ver la Síndone. En una de las explicaciones se contaba que le habían fracturado las piernas para que el mismo peso ahogara

Es una teoría científica y médica de los romanos que lo hacían eso para que no sufriera mucho el crucificado. Había ladrones, había unos cuantos políticos… Que hoy día no estaría mal que hubiese varios Gólgota aquí en España y entonces eso, la teoría es esa.

¿Qué futuro tiene esta obra? ¿Qué espacio te gustaría que ocupara?

Esta obra es mía, la he pagado yo, ahora mismo es mía. Está hecha en cedro, se hizo en barro y luego se ha hecho en cedro. ¿Futuro? No lo sé. Me gustaría un espacio donde la gente, las personas, los creyentes pudieran admirarla de una manera personal.

Entrevista Esteban Pérez Palma. La piedad. Foto: A. Doctor / El Ágora

En esta exposición no está el Cristo yacente pero yo quería destacarla como obra tuya recomendada y recomendable. ¿Qué puedes contarnos de esta obra?

La he hecho con muchísimo cariño, con muchísima pasión pero hay una parafernalia muy grande en todo esto que Jesús no lo querría

Sí, bueno. Hay un yacente que lo tenemos aquí en Alhaurín y se queda durmiendo el sueño de las manzanas, como decía Lorca. Que no sale. La Semana Santa de Alhaurín de la Torre se queda troncada; no muere. Muere el Cristo pero no el yacente, una pena. Una pena que llevo dentro de mí, es una frustración muy grande. Como imaginero, es una sensación muy frustrante tener una imagen que yo la he hecho con muchísimo cariño, con muchísima pasión pero hay una parafernalia muy grande en todo esto que Jesús no lo querría. Jesús era humildad, pobreza y eso no existe.

Y con este recorrido por su obra y su exposición llegamos al final de la entrevista. Desde que comenzamos a prepararla hasta que nos despedimos con la promesa de volver a encontrarnos pronto, hemos paseado por su exposición La metafísica y hemos compartido un café y unos churros que nos valieron de desayuno. Esteban, algo que quieras aportar a la entrevista antes de guardar la grabadora, algo que se nos haya olvidado y que tú creas importante.

Quiero añadir solamente una cosa. Para mí hoy día lo más importante que tengo, dado el mundo en el que vivimos, una de las cosas que yo puedo decir que más me llena dentro de mi corazón –o de mi estómago-, es la amistad. Estas personas que me quieren y yo recíprocamente también las quiero por amistad, por apoyo, esa amistad sana, esa amistad verdadera… hay pocas. Y entonces dentro de esa pequeñez que puede ser esa amistad, para mí dentro de mi cuerpo, dentro de mi alma brota como un gran fuego y eso es lo que yo quiero decirte a ti: Que tu amistad me da satisfacción y quiero que esa amistad siga todo el tiempo que tú quieras.

Entrevista Esteban Pérez Palma. Foto: A. Doctor / El Ágora

Estamos tomando los últimos sorbos del café que nos han servido en la terraza de la cafetería Las Tres Marías, esta conversación se nos ha ido alargando pues no éramos capaz de poner el punto final, se me quedan algunos temas en la grabadora, ya habrá tiempo de que salgan. Te agradezco esas palabras, tu amabilidad y la visita guiada por tu vida y por tu exposición. Además de la amistad, también es admiración por tu obra porque bueno, uno de los placeres que yo me permito dar es regalarme la vista o al tacto con el arte, me encanta el arte y tu consigues esa parte.

A. Doctor