El Ágora de Alhaurín

  • Diario Digital | Viernes, 24 de Mayo de 2019
  • Actualizado 20:49

PERSONAS Y PERSONALIDADES ASEQUIBLES

Un café con Chelo Soto

Un café con Chelo Soto
Un café con Chelo Soto
Un café con Chelo Soto

He quedado para tomar café con Chelo Soto y que me hable de flamenco, de la música que tanto ama y de su primer single, “Tu amor me lleva”. Pero empecemos por el principio.

Hace unos días quedamos con Chelo en vernos y comentar sus últimos proyectos y dar un repaso a su carrera. A Chelo, la conocí cuando yo aún cubría el concurso flamenco La Torre del Cante, a raíz de su participación iniciamos una buena amistad. Hemos quedado en la Plaza San Sebastián de nuestro pueblo para pasearnos un poco por su vida. Preparo mi grabadora y con un par de cafés por delante iniciamos la charla.

Un café con Chelo Soto. Foto: A. Doctor / El Ágora

¿Cuándo empiezas a desarrollar tu arte?

Yo desde chiquitilla. Siempre me ha gustado cantar, bailar… Creo que el arte se empieza a desarrollar ya desde mi casa porque en mi casa siempre se ha cantado, se ha bailado, es nuestra forma de expresarnos. Las alegrías, las penas. Todo era siempre cantando y bailando.

¿Vienes de familia de cantaores o algún músico, alguien cercano que te pueda en un momento dado echar un “cable”, darte una opinión, apoyo profesionalmente hablando?

No, no. Que se dediquen profesionalmente a esto en mi familia, no. El apoyo profesional lo encuentro en mis compañeros con los que voy trabajando, yo me enriquezco cuando trabajo; con la gente con la que trabajo.

Una pregunta un poco grosera, ¿se puede vivir hoy en día del flamenco?

Bueno, ¡yo vivo del flamenco! Yo canto porque me gusta cantar pero al final me dedico a eso, me dedico a trabajar cantando. También me gusta escribir, compongo letras, hay gente que me pide letras también con su música, ¡claro! No toco ningún instrumento porque nunca he aprendido pero para componer letras con el alma no hace falta saber hacerlo. Entonces yo trabajo en el cante, del flamenco y de escribir mis letras, los cantaores me piden esas letras y yo vivo del flamenco, sí.

Un café con Chelo Soto. Foto: A. Doctor / El Ágora

¿En qué faceta del flamenco te sientes más cómoda?

Cantando sola, con la guitarra, creo que es la forma que más me gusta, es la forma más pura. Estás cantando, estás disfrutando de ti misma porque estás cantando para llegarle al público, se canta de una forma distinta.

Y cuando cantas, ¿cómo te sientes mejor acompañada?

A mí me encanta la música, Ángel. Me encanta la guitarra, me encanta el violín, me encanta el piano, todo me encanta, ¡me encanta todo! Es que como he tenido la gran oportunidad de trabajar con personas de la talla de Joaquín Cortés, con él había veinte músicos encima de un escenario; sé lo que es trabajar con toda esa música y contra más músicos, más riqueza te da a ti.

Un café con Chelo Soto. Foto: A. Doctor / El Ágora

¿Prefieres un escenario pequeño y recogido como es el escenario de la Peña Flamenca o algo más grande con un auditorio también más grande como es la Finca El Portón? Los dos escenarios los conoces bien.

Pues mira, te voy a decir. No se trata de… No se trata de sentirte más o menos cómoda como decíamos antes, te lo voy a explicar. Los artistas no estamos siempre igual, el estado de ánimo, el sentimiento de un mismo artista no es siempre el mismo cuando se sube en un escenario. El preferir un escenario u otro depende más del estado de ánimo. Aunque la actitud con la que uno sube sea siempre la misma, el estado de ánimo es siempre distinto. Que no es malo, sino todo lo contrario. Un artista, especialmente en el flamenco donde hay tanto de sentimiento, un artista crece con esto, enfrentándose a esos diferentes estados de ánimo.

El flamenco es tu vida, es tu experiencia para poder expresar esa pena o esa alegría con la que estás cantando

El flamenco es un cúmulo de sentimientos, es como un canal donde nosotros compartimos las penas, las alegrías y lo hacemos a través de los cantes y de las vivencias. Yo por ejemplo, yo no he aprendido en ninguna escuela ni nada ¡pero es que no hace falta irte a una escuela a aprender! El flamenco es también aprender de las vivencias. Yo desde muy jovencita estoy trabajando en los escenarios y aprendiendo de mis compañeros, todo lo que sé lo he aprendido así. Hombre, hay que tener una base sólida también y estudiar, sí. Y no dejar nunca de aprender. Pero después tienes que llevarlo a tu vida porque el flamenco es tu vida, es tu experiencia para poder expresarle a la gente esa pena con la que estás cantando o esa alegría con la que estás cantando. -Y para dar más énfasis a estas palabras se lleva la mano al pecho, indicando que todo es un sentimiento muy interno-

Tu trabajo depende de tu voz, ¿cómo te cuidas física, orgánica y mentalmente? ¿Lo haces de una manera especial para mantener la voz, alguna rutina?

Cuidarme sí que me cuido. Un poquito sí, la verdad. Me gusta comer bien, variado y muchas verduras aunque también soy mucho de cuchara, ¡para qué nos vamos a engañar! Pero sí me cuido. Además, intento dormir mis horas porque eso es muy importante, dormir, dormir bien, y con más motivos si al día siguiente tienes que trabajar. Pero al final creo que lo más importante es no parar de cantar, ese es el truco más auténtico. Es el mejor ejercicio que hay para cuidar la voz, el no parar nunca de cantar.

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Háblame de tu single, “Tu amor me lleva”. Es tu primer trabajo, un trabajo delicioso -te lo digo ahora que no nos escucha nadie-, que es una carta de presentación estupenda.

Para mí ha sido un sueño hecho realidad que salió de la nada, ¡porque salió de la nada! Yo no imaginaba nunca que a lo mejor una persona como la que he conocido que es José Quevedo. Yo lo conocía pero a través de la música, de los compañeros, de su trabajo, él es guitarrista y productor de discos de Miguel Poveda, Marina Heredia y Argentina. Nos conocíamos sólo de oídas, no teníamos contacto de nada y de la noche a la mañana, él empezó a escuchar mis vídeos a través de las redes sociales y le gustó. Consiguió mi teléfono y me propuso hacer un single juntos.

Imagino que éste será el primero de muchos que tu desearías que se hicieran. ¿Te gustaría sacar un CD completo?

Claro que sí, ¡me encantaría! Por ahora no tengo ninguna discográfica detrás pero por eso he hecho este single como carta de presentación para que la gente me conozca y conozca mi trabajo, conozca mi curriculum, que llevo muchos años trabajando.

Ahora lo que toca es disfrutar de esto, presentarlo lo mejor que podamos y defenderlo con fuerza, lo acabamos de sacar ahora mismo. Estamos en proyecto de hacer espectáculos, me encantaría estar en la Bienal del año que viene, ¡eso es lo que quiero conseguir! Y bueno, más cosas que… pero todavía están por cerrar así que no puedo adelantarte nada porque no hay nada cerrado y tampoco me gusta hablar de esas cosas por si después no salen.

Un café con Chelo Soto. Foto: A. Doctor / El Ágora

¿Cómo se compagina tu vida familiar con tus actuaciones, con tus desplazamientos?

Pues a ver. Dicen que es muy difícil hacerlo. El flamenco es verdad que es complicado porque gran parte de tu vida te tienes que dedicar a ello, día a día. Y es difícil llevar una casa, ser madre. Porque si fuera un hombre, sería distinto, para mí sería distinto. Porque una madre falta en su casa y es distinto, sabes que se descoloca todo un poco.

Tengo un niño de once años y mi marido, ¡que llevo veinte años con mi marido! Entonces sabes, una madre tiene que estar pendiente de su niño, de llevarlo a la escuela, de hacerle su comida, en fin, de criarlo. Yo no lo veo como algo complicado porque sé que yo puedo con todo, soy valiente en eso, no tengo obstáculos. Lo más difícil es dejar la casa. Mi marido está acostumbrado, lleva toda la vida viéndome así y sabe que amo lo que hago. Es que nosotros empezamos como pareja con catorce años y ya llevamos casi veinte años juntos, casi. Lo mismo que empecé con el flamenco que empecé trabajando, empecé con él, entonces ya se ha acostumbrado. Él me ayuda y me pone el camino más fácil.

¿Tienes algún referente dentro del flamenco, algún artista conocido -o no conocido- que influya en tu forma de cantar?

Claro, ¿qué a mí me guste? Es que a mí me gusta… A ver. Yo escucho todos los cantes desde lo más antiguos hasta los más actuales, ¡y es que me gustan todos! Pero que a mi me guste y me llene, sé que es lo típico que dice todo el mundo, Camarón. Es que Camarón no es normal. Lo escucho a él y yo ya no puedo escuchar a nadie más. Es que él, a tiempos de hoy todavía hay cosas que no hace nadie, él es mágico. Enrique Morente, me encanta, me encanta. Fernando Terremoto también me encanta, cantando por malagueñas, por seguiriyas, me encanta. Es que yo con las seguiriyas me siento más cómoda.

Un café con Chelo Soto. Foto: A. Doctor / El Ágora

Dentro del flamenco, casi siempre valoran más lo pasado de Camarón hacia atrás y de Camarón hacia delante, creo que hay ahí una frontera, un antes y un después, una línea ahí que rompe un poco. ¿Tú crees que es igual de bueno lo que se hacía antes y lo que se hace ahora?

Claro que ahora hay cosas buenas. Mira, las guitarras ahora están super avanzadas. Las guitarras de antes eran muy distintas, ya no te hablo solo de la apariencia sino del toque, de la técnica. Lo de ahora no es lo mismo que antes. La música ha avanzado muchísimo. Yo creo que lo que no ha avanzado es el concepto del cante, el volcar la personalidad en el cante. En ese sentido, sigue siendo puro. Es que el flamenco puro para mí es algo que suene a verdad. El flamenco es flamenco, el que conoce la palabra flamenco, sabe lo que es el flamenco. La pureza no está en la forma de hacer, sino dentro de cada uno, de cómo lo exprese. Y aparte, de sus vivencias.

Si yo me siento por seguiriyas cantando. Por seguiriyas es un cante de dolor, es un cante que te tiene que doler para poder expresarlo, para poder expresar ese sentimiento. Yo antes no cantaba así porque te tiene que pasar algo en tu vida que hayas pasado un dolor muy grande, para que tu después en el cante lo puedas expresar. Entonces eso ya suena a verdad. Es que si no, no puedes hacerlo. ¿De qué me sirve a mí escuchar a Fernando Terremoto que me encanta, cantando por seguiriyas y ahora yo hacerlo igual que él? Calcarlo, cantarlo igual que él, imitarlo igual, a mí eso no me sirve de nada. Tienes que hacerlo tuyo y llevarlo a tus sentimientos para poder expresarlo, si no la gente no lo entiende.

Un café con Chelo Soto. Foto: A. Doctor / El Ágora

¿Podremos seguir viéndote, escuchándote, en concursos como el concurso de La Torre del Cante? ¿Te reportan más satisfacciones que descontentos el participar en este tipo de competiciones?

Me gusta ir pasito a pasito, bien hecha y en mi sitio

Te voy a decir la verdad, Ángel. Te voy a decir sinceramente, ¿vale? Aportar todo aporta. Yo siempre estoy estudiando el flamenco, siempre. Y este tipo de concursos te obligan de alguna manera a estudiar aún más y mejorar aun más. Para mí como persona, sí, aporta muchísimo. Lo que no aporta es que… A mí, los concursos no me gustan, soy sincera, no me gusta competir. Porque yo mi trabajo tampoco lo utilizo como una competición. Todo el mundo lo sabe que yo me metí en el concurso porque la gente me animó a hacerlo. Me convencieron para que fuera al concurso pero a mí no me gusta competir, no me gusta una carrera, yo mi vida y mi cante no es una carrera. A mi me gusta ir pasito a pasito, bien hecha y en mi sitio.

Un café con Chelo Soto. Foto: A. Doctor / El Ágora

¿Cuál ha sido tu sensación cuando has estado actuando en el extranjero? ¿Se nota mucho la diferencia a la hora de entender el flamenco como arte? ¿Aprecian en estos lugares tan lejanos el flamenco?

Claro que lo aprecian, se vuelven locos. Fuera de España lo aprecian el flamenco y lo valoran muchísimo. Allí he cantado por ejemplo una soleá. Yo lo he cantado con todo mi sentimiento y no es un sonido comercial ni es nada, es soleá, es flamenco y a los extranjeros les ha llegado. Esa es la pureza; eso es puro. Ahí no hay nada, ahí no hay nada comercial eso es flamenco y ya está, sin aditivos. Y les ha llegado y no entienden el idioma, pero les ha llegado y se les ha puesto el vello de punta, ¡lo se porque me lo han dicho! Se han expresado ellos así como que les ha encantado. Yo creo que no hace falta hacer el flamenco más comercial. El flamenco es el flamenco y lo otro es otra cosa.

¿Y dentro de España? Por ejemplo, en Catalunya hay mucha afición por el flamenco.

También, también. Allí me tiré yo trabajando un mes en un tablao, todos los días, en el cordobés, allí están los mejores del flamenco. Flamencos hay a montones. Ahora que entiendan el concepto del flamenco, ahí ya es más complicado. Hay muchísimos flamencos que están en un concepto de escaparate, en el concepto de técnica, venga técnica, más técnica. Y yo es que, a mi me hace falta que me aporte algo. que no sea imitación, que no sea tanta técnica, que no sea tanto escaparate, que no sea… La esencia. Eso es difícil.

Un café con Chelo Soto. Foto: A. Doctor / El Ágora

¿Estás satisfecha con el 2018?

Muy satisfecha, la verdad. De los mejores. La verdad es que ha sido de los mejores para mi trabajo, reconocimiento que no me lo esperaba.

¿Cómo se presenta el 2019?

Yo espero que se presente con muchas sorpresas y, bueno, y con mucho trabajito si Dios quiere.

Chelo, espero que este 2019 se cumplan todas tus expectativas, que tu single tenga mucho éxito y que se vean recompensados de verdad el trabajo y la ilusión que has puesto en este que, te insisto, deseo que sea el primero de muchos. Ponemos fin a esta hora de charla en la que me ha servido para conocer un poco más este gran mundo que es EL FLAMENCO. Muchas gracias Chelo por tu compañía y tu amabilidad.

Un café con Chelo Soto