• Diario Digital | Lunes, 20 de Agosto de 2018
  • Actualizado 22:12

SE HA HABILITADO UNA UNIDAD MOTORIZADA AUTÓNOMA Y UN VEHÍCULO DE APOYO

El Ayuntamiento asume el servicio de señalización horizontal con una maquinaria propia

Dos trabajadores del Área de SS. OO. llevarán a cabo la labor, que permitirá ahorrar costes y tiempo, al desparecer el trámite administrativo derivado de la contratación externa

Servicio de señalización horizontal
Servicio de señalización horizontal
El Ayuntamiento asume el servicio de señalización horizontal con una maquinaria propia

El Ayuntamiento de Alhaurín de la Torre ha decidido remunicipalizar el servicio de señalización horizontal de calles, carreteras y vías de la localidad. Y lo hará a través del Área de Servicios Operativos, que dirige Abel Perea, que esta mañana ha presentado la nueva maquinaria propia para desarrollar estas labores sin tener que realizar los pertinentes procedimientos administrativos que marca la legislación para las contrataciones externas. De hecho, dos trabajadores municipales, Antonio Fernández y Miguel Ángel Ramírez, operarioos con más de 15 años de experiencia profesional como pintores, serán los encargados de llevar a cabo los trabajos de señalización vial, una vez han sido reciclados a través de un curso para el manejo de la unidad motorizada, así como transcurrido un periodo de adiestramiento de dos meses, durante el que han pintado más de ocho kilómetros de calles y alrededor de 40 pasos de peatones, entre otras acciones.

El alcalde, Joaquín Villanova, y el edil de Servicios Operativos, acompañados de los dos funcionarios y del edil de Optimización de Recursos, Salvador Herrera, han presentado tanto el vehículo de apoyo, que transporta los bidones de pintura y de combustible, como la máquina autónoma, una unidad motorizada y habilitada para tal fin, que proyecta la pintura directamente a la vía a través de los depósitos de los que va provisto.

Perea asegura que, con este proceso de recuperación del servicio, habrá un importante ahorro en costes económicos y, sobre todo, en tiempo, ya que desaparece el trámite burocrático. Y es que a causa del endurecimiento de la normativa sobre contrataciones públicas y los plazos obligatorios que deben transcurrir, “pueden pasar semanas y hasa meses y eso acarrearía interrumpir los trabajos cada vez que fuera necesario sacar un nuevo concurso en mitad del año natural”, ha recalcado.