• Diario Digital | Jueves, 20 de Septiembre de 2018
  • Actualizado 06:18

SE ACTÚA EN 200 ÁRBOLES DISTRIBUIDOS POR EL PORTÓN, EL PARQUE MUNICIPAL Y EL LIMÓN

Servicios Operativos reactiva el tratamiento para acabar con la suciedad de las jacarandas

Por segundo año consecutivo se pone en marcha esta campaña, que consiste en liberar mariquitas y un parásito que se alimentan de los pulgones, responsables de generar la resina

Tratamiento para acabar con la suciedad de las jacarandas
Tratamiento para acabar con la suciedad de las jacarandas
Servicios Operativos reactiva el tratamiento para acabar con la suciedad de las jacarandas

El Ayuntamiento de Alhaurín de la Torre ha puesto en marcha, por segundo año consecutivo, un tratamiento biológico a base de larvas de mariquita y un parásito ('aphidius colemani', una especie de avispilla) con el objetivo de acabar con la suciedad que generan las jacarandas en las aceras. El Área de Servicios Operativos, a través de la empresa malagueña Agrotrapiche, está llevando a cabo los trabajos en diferentes puntos del casco urbano, donde se han colocado bolsas y cajas.

El procedimiento consiste en dos sueltas: primero la del depredador (2.000 larvas de mariquita 'adalia bipunctata') y después la del parasitador (1.000 avispillas), cuya interacción permite controlar la plaga del pulgón, siempre a finales de primavera, cuando brota la flor de este árbol. En total, podrán atenderse 200 jacarandas de todo el centro urbano.

El tratamiento dio buenos resultados en 2017, de ahí que el concejal de Servicios Operativos, Abel Perea, ha decidido repetirlo en esta campaña, ya que existen numerosos ejemplares de esta especie arbórea, tanto en calles como en parques y jardines públicos. En concreto, las mariquitas  sirven para controlar las plagas de pulgones  que, al alimentarse de las flores de los árboles, son los que generan la sustancia pegajosa que afecta a calles, mobiliario urbano o vehículos. Las mariquitas adultas y larvas se comen completamente los pulgones (hasta 200 al día), con una considerable voracidad depredadora que evita la proliferación de plagas.

La avispilla, por su parte, parasita en el pulgón, el cual se hincha y endurece dentro de una momia correosa de color gris o marrón, la cual, a su vez, también es devorada por las mariquitas. La aplicación de este método biológico, que se suma a los utilizados por ejemplo en los tratamientos ecológicos contra la oruga procesionaria o el mosquito tigre, va en la línea de reducir el uso de productos químicos en el control de plagas.

Se están colocando cajas y bolsas con las mariquitas y las avispas parasitarias en El Portón, Parque Municipal y El Limón.