• Diario Digital | Sábado, 21 de Abril de 2018
  • Actualizado 03:45

Un Viernes Santo mágico y épico

Foto: A. Doctor / El Ágora
Foto: A. Doctor / El Ágora
Un Viernes Santo mágico y épico

La Real, Antigua y Venerable Cofradía del Santísimo Cristo de la Vera Crfuz y Nuestra Señora de la Soledad vivió ayer un Viernes Santo mágico, intenso, espectacular y con su dosis de milagro, ya que finalmente la temida lluvia solo hizo aparición, levemente, en el momento del encierro.

Tal como ya avanzamos ayer, el Vía Crucis íntimo de la mañana y la guardia de honor deL Santísimo Cristo por parte de la Legión hacían presagiar una jornada gloriosa, acomapañada de buen tiempo y multitud de vecinos y visitantes en las calles.

Y así fue: sobre las cinco de la tarde comenzó el pasacalles y el pase de revisa de las agrupaciones invitadas en la plaza de Arroyo Blanquillo, con la presencia de las autoridades municipales, cofrades y mlitares: la Banda Municipal de Música de Alhaurín de la Torre, la Agrupación Músico-Cultural de la Santa Vera-Cruz (La Pepa) de Alhaurín el Grande y la Agrupación Musical Nuestro Padre Jesús de la Vera+Cruz de Palmar del Río (Córdoba), además de una amplia representación de la Segunda escuadra de gastadores de la Brigada de La Legión 'Rey Alfonso XIII' de Viator en Almería, la gran atracción para la multitud que abarrotaba el centro urbano.

A continuación tuvo lugar el tradicional homenaje a los caídos en la plaza de la Legión y, casi sin tiempo para respirar, la comitiva se concentró en la Casa Hermandad de los Verdes, donde 13 legionarios del citado escuadrón portaron a hombros la talla del Santísimo Cristo hacia la iglesia parroquial, en uno de los Viernes Santos más multitudinarios que se recuerdan, con las calles perfumadas de romero recién cortado en los Llanos de la Plata.

Los Hermanos Honorarios Caballeros Legionarios, con su porte marcial, volvieron a hacer las delicias del público, lo que certifica los lazos de unión y cariño que unen a este cuerpo militar con el pueblo de Alharuín de la Torre desde hace décadas.

Y ya por la noche, y sin riesgo de lluvia -solo algo de viento, a veces desagradable-, salieron los Sagrados Titulares de la Cofradía, con la majestuosidad y elegancia de siempre, y con mucha más juventud en las calles y un ambiente impresionante y emotivo, a tono con el luto que encarna la nohe de la Muerte de Jesús en la Cruz.

Al igual que ya ocurriera en el pregón de los Verdes de hace unas semanas, un legionario cantó una emocionante colombiana durante el traslado y durante la procesión, con los toques de un tambor, que puso la piel de gallina a los espectadores que abarrotaban las calles.

Sobre las dos y media de la madrugada cayeron las primeras gotas de lluvia, lo que hizo que hubiera que acelerarse el encierro de los Sagrados Titulares. Pero a esas alturas ya había quedado claro que el Viernes Santo 2018 fue todo un éxito y que había rozado la perfección.

Una jornada, en suma, inolvidable e irrepetible, tal como diría al término de la procesión el hermano mayor de la cofradía, José María Maldonado.