• Diario Digital | Jueves, 22 de Febrero de 2018
  • Actualizado 04:13

Alhaurín de la Torre celebra desde mañana sus fiestas en honor a la Virgen de la Candelaria

Alhaurín de la Torre celebra desde mañana sus fiestas en honor a la Virgen de la Candelaria

Alhaurín de la Torre celebra a partir de mañana una de las fiestas populares y con más tradición de la localidad, la de la Virgen de la Candelaria. Como cada año, este jueves, coincidiendo con el día 1 de febrero, tendrá lugar la ofrenda de roscas de pan a la Sagrada Imagen en la Iglesia Parroquial de San Sebastián. Será a partir de las cinco de la tarde. Además, como el año pasado, la Virgen permanecerá expuesta en besamanos para todo el que quiera acercarse.

Por otra parte, el viernes día 2, se llevará a cabo - a partir de las cinco de la tarde también-, la bendición de todos los niños nacidos en 2017, que podrán ser llevados por sus padres a la Iglesia, y de las tradicionales roscas de pan, que se pondrán a los pies de la Virgen y en las andas del trono. Justo después, éste será llevado a hombros de un grupo de mujeres desde el templo hasta el Arroyo Blanquillo acompañado por la madrina y sus acompañantes, que llevarán en brazos la figura del Niño Jesús. Será en la plaza de San Sebastián donde se encenderá una gran candela y donde los mayores jugarán con los más pequeños alrededor de ella como hacían antiguamente.

Seguidamente, como novedad, habrá una degustación de chocolate y masa frita con la colaboración de la Asociación Gastronómica El Blasón del Biberón.

Para finalizar a partir de las 20:00 horas se celebrará una misa en honor a la Virgen de la Candelaria en la Iglesia Parroquial. Inicialmente la fiesta de la Candelaria o de la Luz tuvo su origen en el Oriente con el nombre del Encuentro, posteriormente se extendió a Occidente en el siglo I, llegando a celebrarse en Roma con un carácter penitencial. Aunque según otros investigadores, esta fiesta tuvo su origen en la antigua Roma, donde la procesión de las candelas formaba parte de la fiesta de las Lupercales. La tradición, que se celebra cada 2 de febrero, rememora el episodio bíblico de la presentación de Jesús en el Templo y cuenta con numerosos devotos que acuden cada año a la bendición y procesión de la Virgen.