El Ágora de Alhaurín

  • Diario Digital | miércoles, 20 de noviembre de 2019
  • Actualizado 17:56

Otra vez elecciones y líderes narcisistas

El PP no es el único partido que debe de avergonzarse de su pasado…
Otra vez elecciones y líderes narcisistas

Han pasado unos pocos meses desde las últimas elecciones, meses de ver y convencernos de la decadencia de los líderes políticos que gobiernan los partidos en España. ¿Y del presidente en funciones y sus portavoces, qué decir? Por sus actos los vamos conociendo un poco más cada día, desnaturalizan la política y a sus personas.

El PP no es el único partido que debe de avergonzarse de su pasado. Se puede hacer un recorrido bastante clarificador, del pasado de partidos constitucionalistas, nacionalistas y los de otro pelaje. Lo que tienen en común todos los partidos políticos, en los últimos quince años son sus líderes, son ocurrentes, pero ocurrentes de sin gracia, salvo para asegurarse un patrimonio que les certifique tras unos pocos años al frente de unas siglas, un futuro que no les preocupe el pago de la luz, agua o vivienda de por vida.

Son unos narcisistas egocéntricos que deberían de preocuparnos mucho más de lo que a algunos nos preocupan. Todos estos sucedáneos de líderes políticos, se rodean de personas de un perfil medio bajo, si es posible que sean unos pelotas con carnet y que tengan unas tragaderas capaz de embaularse un glaciar. Estos narcisistas no soportan que alguien les pueda llevar la contraria y al que se le ocurre hacerlo, lo laminan, hemos visto los suficientes ejemplos en estas dos últimas legislaturas.

Todos ellos acostumbran a dar lecciones de: Moralidad, por norma son los más inmorales. Ética, la mayoría no la tienen y ni ganas. Saber hacer, ni saben y no dejan a los que saben. Integridad, la mayoría tienen la justita o menos. Benefactores, eso sí, pero de ellos. Cuidar de nuestra economía, impuestos para gastar en unos proyectos para su mayor gloria. Magnanimidad, con sus pelotas, adláteres, familiares cercanos y amigos. Sobre todo regalarnos los oídos con lo que queremos escuchar y que  por supuesto no tienen la menor intención de cumplir, según las encuestas casi semanales, todos ellos tienen sus clientes que somos nosotros.

Se hace hincapié en estos partidos sobre la falta de vergüenza del contrario, sobre todo en periodo de elecciones – casi todos los meses- La caradura que tienen para criticar al partido de enfrente es cemento armado, en el instante que están criticando al partido contrario, ellos están cometiendo una fechoría mayor.

En quince o veinte días las televisiones y las radios nos regalaran un puñado de debates, todos muy estirados y con caras de perdona vidas, menos uno que por norma va muy desgarbado y da lecciones de hasta cómo utilizar la lavadora y se cree el domador de las fieras que le rodean, pardillo. Lo que de momento está claro que todos vamos a perder y ellos levantaran el brazo al cielo como ganadores por tener las mejores ocurrencias

Estos debates y peleas de plató, les servirá para que nos hagamos a la idea de que en marzo o abril del próximo año estaremos en la misma tesitura de volver a votar al mismo elenco. Su narcisismo y no saber hacer, como están demostrando con el mayor empeño día a día, lo llevan a gala, con un chorreón de egolatría que los empapa de pies a cabeza.

Esta frase que leí hace algún tiempo y desde el primer momento la encontré ajustada a la personalidad de nuestro presidente en funciones “La gente siempre en la vida espera conocer a alguien muy importante, yo no, yo soy el que se sacrifica para que esa gente me conozca.”


A. Doctor