• Diario Digital | Martes, 21 de Noviembre de 2017
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El Búho y el murciélago

El Búho y el murciélago

Seguro que mas de uno de vosotros habréis leído o escuchado algún cuento o fabula parecida a la que voy a contar, pero este es uno de los cuentos que yo le contaba a mis hijos cuando ellos eran pequeños y paseábamos por la Gran Vía de Barcelona, era una forma de amenizar la caminata. Cada día les contaba uno.

Hace mucho, mucho tiempo en un bosque vivían en la más completa armonía una fauna de lo más variopinta, aves y mamíferos, anfibios y reptiles. Un veterano búho real y su joven pareja eran los que reinaban entre las aves y entre los mamíferos era una perrita joven pero con mucha sabiduría y personalidad.

Una tarde se acercó volando al árbol donde vivía el Búho real, un murciélago

- Sabio rey tengo una tremenda duda, ¿Yo donde tengo que vivir y con quien tengo que vivir? ¿Con las aves o con los mamíferos? Ten en cuenta que vuelo como las aves, pero amamanto a mis crías como los mamíferos.

El Búho real lo miró con atención, como hacen los búhos, se fijó en sus alas, enormes, en su cara y en sus pelos, ¿pelos?

Pensativo el búho, miró nuevamente al murciélago

- Murciélago ven mañana y te daré una respuesta a tu dilema

- Buhita, buhita- llamó el rey a su reina, -¿has visto al murciélago?

- Si mi rey, ha venido con una extraña consulta, ¿que el con quien ha de vivir, si con las aves o con los mamíferos?

- ¿Y tu que le has dicho?

- En este momento no sabia darle una respuesta que fuese la adecuada, ten en cuenta que es un mamífero, lo lógico sería que viviese con los mamíferos

- Si mi rey, ¿pero has visto que enormes alas tiene?, también es un ave.

Durante el resto del día el rey fue paseando por el bosque y quiso saber la opinión de sus vecinos, se cruzó con un pollo y le preguntó. Sr. pollo, ¿Usted cree que los murciélagos deberían vivir con las aves?, el pollo miró a su rey como si viese a un zorro, mi rey, el murciélago sin duda es un mamífero, el rey le contestó, si, pero vuela mucho mas alto y rápido que tu, tu no vuelas, pero vives con las aves, el rey se alejó y el pollo quedó pensativo, es verdad ese mamífero vuela mejor que yo.

El rey siguió paseando y se acercó a una charca a beber, el paseo y las charlas le habían dado sed, empezó a beber, pero su visión casi circular le hizo darse cuenta que muy cerca de el había una “sapa” que lo miraba con curiosidad, en la charca a todas las ranitas azules las llamaban “sapas”.

- ¿“Sapa” tu sabes quien soy?

- Sí, eres el rey de las aves

- ¿Te puedo hacer una pregunta?

- Claro rey, para mi será un honor responderte

- ¿Tu con quien crees que deberían vivir los murciélagos?, ¿con las aves o con los mamíferos?

La “sapa” miro al búho con ojos de admiración.

- Mi rey, ¿tu crees que soy digna de aconsejarte?

- Claro “sapa” tu eres anfibio y puedes ser imparcial en tu respuesta, eres inteligente y tu charca es lugar de reunión de los animales de este bosque y seguro que tienes una opinión.

- Mi rey, no soy capaz de encontrar una explicación científica, nosotras ponemos huevos y no somos aves como usted y los pollos, ¡quizás los caracoles le podrían dar una opinión mejor que la mía!

- Gracias “sapa” le dijo el rey y se fue volando.

El rey vio en un claro del bosque a un grupo de caracoles que tenían una actividad frenética, se paró a pocos metros de ellos y se dio cuenta que no le prestaban atención estaban reunidos y tenían una acalorada discusión, tenemos que hacer como máximo 15 grandes premios, estaban discutiendo la temporada de carreras y la idoneidad de los circuitos.

- ¡Caracol, tu que eres sabio y tienes fama de ponderado! ¿Te puedo hacer una pregunta?

- Claro que si rey de las aves

- ¿Tu con quien crees que debe vivir el murciélago, con las aves o con los mamíferos?

El anciano caracol miró con cierta ironía al búho, en sus ojos al final de las antenas se le empezó a marcar una cierta ironía.

- Búho real, ten en cuenta que nosotros ponemos huevos, como tu, invernamos como muchos mamíferos, pero no somos aves, ni mamíferos, así que no se que decirte, por qué no le preguntas a un mamífero para saber que piensan ellos.

El Búho real voló hasta donde se encontraba la reina de los mamíferos de este bosque, de repente vio a Isis la can que ejercía de jefe de los mamíferos, mientras el Búho se acercaba a ella pensó ¿Cómo es posible que una hembra, sea la jefe? Algún día se lo preguntaré, se dijo.

Buenas noches Isis, ella saludó estirando sus dos patas, hola Búho, que te trae por aquí.

-Te explico, hoy ha venido el murciélago a preguntarme con quien tenía el que vivir si con las aves o con los mamíferos, he preguntado a la “sapa”, al pollo, al caracol y ninguno me han dado una respuesta concluyente y he venido a preguntarte por que se de tu sabiduría, el búho miró fijamente la cabeza de Isis, las orejas triangulares y pequeñas y pegadas, era “rara”, pero su mirada se fijó en las arrugas de su frente, no eran de vejez, eran… dice una leyenda que las arrugas de la frente de la reina de los mamíferos,  eran el signo de sabiduría en su raza, era de una raza muy lejana en el tiempo y de este lugar, tenía los ojos almendrados y a través de su hocico de hipopótamo se le adivinaban unos colmillos muy fuertes, el Búho pensó es una reina magnifica, sentada en sus cuartos traseros tenía un porte real se la veía majestuosa, era majestuosa, Isis le sacó de sus pensamientos con su respuesta.

- Búho, el murciélago es un ser excepcional, mira, tiene pelo como yo, colmillos como el lobo y amamanta a sus crías como las ovejas, pero vuela como un ave y come insectos, sería conveniente que crease su propio reino y que conviva con las aves y con los mamíferos, dale la gruta que hay cerca de la charca.

- Isis, tienes razón, es la solución a las dudas del murciélago, mañana se lo propondré cuando venga a que le de la respuesta ¿Isis, tu y yo nos hemos conocido antes, verdad? Isis miró al Búho con una expresión de complicidad. Búho, esa es otra historia, que algún día te contaré.

Moraleja.- La naturaleza antes de rechazar prefiere ubicar a cualquier especie animal, para decirnos que es preferible buscar todas las posibilidades antes que destruirlo, por no encajar en un equilibrio aparente.

(*) Nota de la edición: Este artículo fue publicado el lunes, 2 de julio de 2012 en el blog de El Ágora.