• Diario Digital | Lunes, 19 de Noviembre de 2018
  • Actualizado 11:59

“Explotío” de democracia en el PP.

“Explotío” de democracia en el PP.

Con la marcha de Mariano Rajoy se están produciendo situaciones casi nunca vista, o nunca vista en el Partido Popular. “Habemus primarias”,  se han lanzado a la caza del voto los últimos rostros visibles del Partido Popular, están viajando más que nunca visitando a los afiliados con derecho a voto, muchos menos de los que eran de suponer que tenían ese derecho.

El votante del PP lleva unos cuantos años “apoltronado”, la culpa no es del votante, es del propio partido, no les da motivo para levantarse y acercarse a las urnas. ¿Motivo?, el más plausible es, que el propio partido los ha alejado. Desde hace una década y en particular los últimos seis años; se ha olvidado de la ideología –en muchas ocasiones por complejo- y se ha dedicado a la gestión, confiando en que esa gestión les alcanzaría para poder gobernar un país como España. Si la idea es gestión, que contraten a tres profesores de economía de la universidad de Massachusetts – buenísimos, lo sé a ciencia cierta- y asunto arreglado.

Estas primarias han empezado con el mundial de futbol de Rusia y los candidatos están jugando como España, 1.114 pases al borde del área y un amago de tiro a puerta, si fuese balonmano les habrían pitado un pasivo. Muchos de los votantes no saben ni tan siquiera cómo funcionan estas primarias a dos vueltas. Como cualquier primaria que se precie, debe de estar cocinada y aliñada.

SoraYA, Cospedal, Casado y Margallo, no sé cuál es  el/la mejor, lo que si se cuál es el/la peor. Que aportan de nuevo cada uno de ellos, cual aporta más ilusión al votante, aquí el aparato del partido tiene mucho que ver y que decir, todo quedará en manos de los compromisarios. Depende de la votación hay dos posibilidades un giro de 360º muy gracioso, o un giro de 180º que me cuesta mucho de ver por los posibles candidatos. Línea continuista, o cumplir con lo puesto negro sobre blanco del programa del PP.

En menos de un mes veremos que le depara el futuro al Partido Popular y a sus militantes y simpatizantes, pero con unas primarias que seguramente no dejaran contento a una mayoría. Los candidatos son más de lo mismo y algunos con unas dotes muy mejorables y otros con unas acciones deplorables y no me refiero a lo realizado en Cataluña, que sí, que podría referirme.  Viendo lo acaecido y a toro pasado la gestión era susceptible de haberse hecho muchísimo mejor y el PP no se habría desangrado en el número de votantes que ha regalado a los otros partidos. Pero eso es otra historia y agua pasada.

Cómo decía un antiguo periodista deportivo, para estas votaciones: “A quien Dios se las de, San Pedro se las bendiga”. Mientras no den el espectáculo de matarse y destriparse entre ellos, algo quedará.