• Diario Digital | Viernes, 16 de Noviembre de 2018
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La maldición de la tumba de Franco

“Hay que tener en cuenta que Franco solo era generalísimo y no faraón, aunque a veces se comportase como tal.”

La maldición de la tumba de Franco

Particularmente no creo en maldiciones. Yo creo en lo tangible. La maldición de Tutanjamon a Howard Carter y su equipo la hemos leído todos y sabemos de sus consecuencias, ¿casualidad o realidad? ¿Es posible que sobre la del ínclito Francisco Franco también tenga una maldición? Desde que se empezó a hablar de mover a la momia de su tumba están ocurriendo cosas extrañas, por supuesto ni mucho menos y de la importancia que la maldición del faraón.

Hay que tener en cuenta que Franco solo era generalísimo y no faraón, aunque a veces se comportase como tal. Cuarenta y tantos años después, Sánchez y el partido socialista han conseguido que vuelva a estar en candelero o en candelabro como dijo una ex miss, que chapuza más grande la de Sánchez, para las próximas elecciones me temo que veré en las papeletas de candidatos el nombre del dictador, ¡qué campaña!

Desde que Sánchez inicio su campaña, visto desde la distancia que dan 120 días, se le ha deshilachado el gobierno –aunque el CIS del PSOE diga lo contrario, algo así haría un mal escriba- al presidente le están creciendo los enanos, el tampoco hace mucho esfuerzo para que eso no pase. Parece un nuevo rico con su Falcon arriba y abajo y si no el Puma, está contaminado el medio ambiente más que todos los autobuses de Carmena él solito. Lleva un ritmo de ministros de uno cada 50 días, están cayendo como moscas, abrió la caja de Pandora con el PP y se olvidó cerrarla.

Con las lecciones de moralidad que estuvo dando los últimos años al resto de partidos, presumiendo de su transparencia, suerte tiene que en el primer partido de la oposición, con más diputados que su partido, siguen con sus complejos y no le cantan las verdades del barquero, con lo fácil que lo pone, es de suponer que en poco tiempo o antes devolverá su doctorado “cum laude” con alabanza, nunca hubo una peor definición a una tesis. ¿Es que no es capaz de elegir a un futuro ministro/ministra que no esté “pringado” en algún asunto extraño o raro? Empiezo a pensar que es por la maldición, no hay otra explicación.

¡Yo soy el presidente! Una de las frases que más se repite para el mismo para los que le puedan escuchar, da la impresión que sigue sin creérselo, hace bien, lo es de título. Menos mal que tiene tantos asuntos pendientes, que se ha olvidado de la tumba maldita, todos sus corifeos no dan abasto para ir recogiendo sus destrozos con la tesis. Tiene a sus ministros rilando y a los que puedan ser nominados con los teléfonos apagados. La suerte para los ministros y altos cargos actuales y para los futuros, es que se ha ido a hacer una tournée por Estados Unidos con visita incluida a Trump y a Cuba, todo muy coherente. Tiene contento a su vicepresidente o copresidente Pablo Iglesias.

Como alguien ha dicho, a este paso el presidente va a salir de la Moncloa antes que la momia de Franco del Valle de los Caídos.

A. Doctor