• Diario Digital | Viernes, 20 de Octubre de 2017
  • Actualizado 12:53

El ser separatista es una profesión muy lucrativa

Esto también es memoria histórica “No estoy haciendo la guerra contra Franco para que nos retoñe en Barcelona un separatismo estúpido y pueblerino. No hay más que una nación… ¡España! Antes de consentir campañas nacionalistas que nos lleven a desmembraciones que de ningún modo admito, cedería el paso a Franco”. Manuel Azaña Díaz –Presidente de la II República-

El ser separatista es una profesión muy lucrativa

Está demostrado científicamente que el ser separatista es una de las profesiones más rentable de la que abusa y usan algunos bípedos. Conozco a bastantes humanos de ciertas comunidades que por convicción inducida y otros muchos por desconocimiento tienen como bandera el independentismo y el separatismo. Los convencidos por inducción son la inmensa mayoría funcionarios de organismos locales, provinciales, autonómicos y hasta nacionales.

Especímenes los tenemos todos los días de sus convicciones –pagadas-. El otro día como un hombre solo acompañaron a Arturo Más a los juzgados unos cuarenta mil o doscientos mil de estos separatistas inducidos –la mayoría funcionarios- y tres o cuatro de los que no saben lo que se les vendría encima  si el separatismo lo consiguiera llevar a buen puerto, un personaje como Arturo Más –antes de que alguien me pregunte porque lo llamo Arturo a Arturo, hasta el año 2000 en su DNI figuraba así su nombre, después se convirtió en un separatista inducido y hasta catalanizó su nombre, aclarado lo de Arturo-

El juicio que se ha tramitado sobre este héroe y algunos de sus acólitos por el tristemente famoso e ilegal referéndum del 9-N. El de las urnas de cartón, para testear el sentimiento catalán. El héroe Arturo –no confundir con el de la mesa redonda-, se permitió la chulería de llegar algo más de media hora tarde a la sala donde se le juzgaba. Por supuesto el juez no miró la hora, quizás esa presión mediática que han hecho los 127 canales de la televisión catalana y todos los medios escritos y radiofónicos, han tenido algo que ver. Querido lector tenga usted la osadía de llegar media hora tarde en el supuesto que tenga un juicio y ya verá la reacción.

Este héroe cuando tuvo a bien llegar y sentarse en su lugar, lo primero que hizo como héroe que es, fue el hablar de su desconocimiento de las leyes y que él no promovió ningún referéndum, eso fue cosa de los voluntarios, así finiquita sus responsabilidades sobre el famoso e ilegal referéndum. A Arturo, cuando le dijeron que se jugaba hasta tres años de estar encerrado entre cuatro paredes no acabó de hacerle gracia. Si miramos con cierto detenimiento el arco parlamentario de la Generalitat veremos que el 50% de los que la componen están por la labor del separatismo.

Este 50% tiene un live motiv, el vivir del momio de las instituciones a las que odian. Si escarbamos un poco en su currículo su único valor es el ser antisistema y cuanto más antisistema más ansían vivir del sistema. ¿Les interesa el otro 50% de la sociedad catalana? Para nada, ellos solo plantean medidas en contra, ¿cuantas medidas a favor han planteado?, ninguna.

Y después están los que apoyan a los separatistas.

La sociedad catalana que había sido un referente en los siglos XIX y XX se ha convertido en un refugio de antisistema. Desde la llegada de Pujol a la presidencia de la Generalitat y darse cuenta del poder que ostentaba al envolverse en la “senyera” ya que era intocable. Si alguien desde Madrid –Moncloa- le acusaba de sus chanchullos con la “Banca Catalana” o el “caso casinos” o… los innumerables casos que fueron saliendo a la luz, él consiguió que se consideraran un ataque a Catalunya, no que el fuera un piernas que se aprovechaba de su posición, como “molt honorable”, nunca un título fue menos honorable que el que se le aplicó a Pujol, visto lo visto.

Los antisistema se han dado cuenta del filón que es el apoyar estas posturas. Todo lo que sea el romper el sistema, les viene bien, los antisistema que se consideran de izquierda, pero que en realidad es una etiqueta y si dicen lo contrario están equivocados, esos antisistema apoyando a la derecha más rancia, como son los nacionalistas hace daño a la vista, a la única conclusión que se puede llegar es que solo es por recoger votos para mantener el tinglado que se han montado dentro del sistema, esos votos, se sabe que son euros que servirán para mantener su casta contra la actual casta.

Todavía no he leído, visto, o escuchado una respuesta coherente del porque los antisistema apoyan las posturas separatistas y menos cuando no se cansan de dar lecciones de moral y de acusar a cualquiera que no sea de su cuerda y hacen piña con separatistas que están imputados y condenados por casi todo, pero esas condenas no hacen la menor mella en su apoyo a esos desplantes anticonstitucionales, ¿no será una postura de quítate tú, que ya me pongo yo? Hay que tener en cuenta los miles de euros que se embaúlan cada mes los separatistas. Ya que esas más que generosas cantidades que cobran los separatistas, si las cobraran los antisistema podrían engrosar las arcas del partido –ellos entregan de forma religiosa cada mes los que les sobra de los tres salarios mínimos que se han comprometido a cobrar solamente-

Conclusión, el ser separatista y antisistema es una gran profesión de pasado, presente y de un más que lucrativo futuro.

Os dejo una frase que leí hace algún tiempo y que encaja con el contenido de este artículo de opinión. Esto también es memoria histórica “No estoy haciendo la guerra contra Franco para que nos retoñe en Barcelona un separatismo estúpido y pueblerino. No hay más que una nación… ¡España! Antes de consentir campañas nacionalistas que nos lleven a desmembraciones que de ningún modo admito, cedería el paso a Franco”. Manuel Azaña Díaz –Presidente de la II República-

A. Doctor