• Diario Digital | Jueves, 22 de Junio de 2017
  • Actualizado 20:18

Que nadie emigre de su alma ni de su país,

que todos vibren de emociones,

no me voy a rendir,

convertiré mis miserias en canciones,

hay razones para ser feliz,

las complicaciones son lecciones,

somos locos y conscientes,

clientes de una maldad a la que combatir,

los días son cantos para niños que quisieron ser mayores,

compañero, París arde dicen en la radio,

mi ventana es un séptimo piso con vistas al fin,

al final de mis renglones,

somos clones de unos otros, de un nosotros,

no lo olvides, simplemente…

VIVE.

Amadeo Sánchez