El Ágora de Alhaurín

  • Diario Digital | domingo, 19 de enero de 2020
  • Actualizado 15:07

Pedro Sánchez es el paradigma del oxímoron político

“Cuando los que mandan pierden la vergüenza, los que obedecen pierden el respeto”

Pedro Sánchez es el paradigma del oxímoron político

En las negociaciones de Pedro Sánchez con las diferentes fuerzas políticas de nuestro país se está logrando un oxímoron casi perfecto, Sánchez en su fuero interno y externo es un oxímoron regular, regular porque no es bueno, todas sus verdades son una gran mentira. Es capaz de mentir por la mañana, al medio día, por la tarde y por la noche y durante el día siguiente decir lo contrario del día anterior.

Dice que lucha contra el cambio climático, lo hace desde su asiento en un avión “Falcon” que contamina como si no costara –a él-, viaja a una cumbre contra el cambio climático celebrada en Madrid en un coche eléctrico –coche, que para su construcción ha contaminado más que todas las bolsas de plástico que vende un centro comercial para que te lleves sus productos-. Pero a la media hora el amigo Sánchez vuelve en su A8 contaminado el medio ambiente hasta llegar a su casa, es un incoherente.

Pedro Sánchez, en sí mismo es un oxímoron, nuestro presidente en funciones, es un secreto a voces de que es un verdadero mentiroso y que su política está llena de vacíos y de una deslumbrante oscuridad. En estos días está de negociaciones con independentistas, separatistas… y Pablo Iglesias –otro oxímoron- para que apuntalen su estancia en Moncloa.

Hace algún tiempo que leí esta frase que se ajusta como anillo al dedo “Cuando los que mandan pierden la vergüenza, los que obedecen pierden el respeto”. Es lo que está consiguiendo el presidente en funciones con la negociación, que está manteniendo con los separatistas y condenados por sedición, malversación y unas cuantas cosas más, está consiguiendo que algunos de sus barones se revuelvan en sus asientos, Page o Lamban, y por el contrario están los agradecidos Iceta o Ximo Puig.

Sánchez negocia con separatistas y por el contrario su vicepresidenta Calvo o Ábalos le exigen al PP que les dé su apoyo a esta negociación, para de una vez por todas investir a Pedro Sánchez como presidente y que deje de ser interino. Le apoyen o no, su estancia en Moncloa será por un tiempo muy breve. Las terceras elecciones están a la vuelta de la esquina. Si consigue el apoyo de los separatistas no podrá aguantar por mucho tiempo sus peticiones y si consigue la abstención de los partidos constitucionalistas, le estarán retorciendo la muñeca desde el primer momento.

La realidad de este personaje que es la continuación de otro presidente nefasto como fue Zapatero, tienen muchas cosas malas en común, pero los dos tienen en su ADN el humillar a sus militantes y a los que no lo son. Uno blanqueando a dictadores en Sudamérica y el otro intentando pactos con cualquier partido político, que solo quieren lo peor para el resto de los españoles. Uniones anti natura, es casi patético el verlo pordiosear un apoyo de los Rufianes, Torras o Junqueras, lo peor de cada casa.

Insisto en mi opinión, que la solución en este momento es ponerse en mano de los partidos constitucionalistas, como mal menor, o nuevas elecciones y si fuese honesto daría un paso al lado y cedería su puesto a otro compañero, pero esa opción ni la contempla.

 “En definitiva, y como alguien dijo una vez, basta saber de qué acusan los socialistas a sus rivales…para saber que están haciendo ellos.”

Editorial