• Diario Digital | Viernes, 16 de Noviembre de 2018
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Comentarios al margen: La mentira y el servilismo

Comentarios al margen: La mentira y el servilismo

Mentira

Que las mentiras desaparezcan del ámbito de la política, de la justicia, de la diplomacia, del periodismo y de otros muchos ámbitos de la vida es algo virtualmente imposible.

La pasada semana, la exministra Tejerina, en una entrevista en televisión hizo un comentario: “En la educación existe una diferencia entre comunidades autónomas, como en el  caso que ha señalado de Castilla y León y Andalucía porque los niños de la primera aventajan en dos años a los andaluces”

El acrónimo PISA (Informe del Programa Internacional para la evaluación  de Estudiantes es el estudio llevado a cabo por la OCDE a nivel mundial que mide el rendimiento académico de los alumnos en matemáticas, ciencia y lectura) insiste en poner a Andalucía en la cola del rendimiento de estas materias desde hace años. La señora García Tejerina tuvo la osadía de mencionar esta tabla en la que los andaluces no salíamos bien parados.

Comentarios al margen

Históricamente Andalucía ha sido cuna de Cultura con mayúscula. Es innegable la aportación de los andaluces a la Cultura desde hace 22 siglos, desde Andalucía se ha aportado a la historia; desde emperadores, médicos, filósofos, premios nobel, o un humanista como fue Elio Antonio de Nebrija autor de la primera gramática castellana (1.492) y un largo etc.

La pasada semana en un programa de TVE la exministra de agricultura, del anterior gobierno del PP, en dicho debate, se le ocurrió mencionar con un comentario la deficiencia que padecemos en educación, con respecto a otras comunidades. A los cinco minutos la pusieron a ajo y perejil, porque con sus declaraciones había denigrado a los niños andaluces, Susana Díaz se rasgó las vestiduras por la afrenta que hacía a los niños y profesores andaluces con esas afirmaciones.

A Susana Díaz, en ningún momento se le ocurrió plantearse que las declaraciones eran una acusación a su partido, el PSOE y a ella, por su desidia y dejadez en la educación. A cada alumno andaluz, ella y su gobierno dedican del presupuesto, unos 4.500 euros, la autonomía comparada destina 6.500 euros y por mencionar la que más dedica, son unos 9.000 euros ¿y se sorprende que tengamos casi dos cursos de retraso con respecto a otras comunidades?

Andalucía dilapida cada año del presupuesto cientos, miles de millones en mantener y pagar las mamandurrias de personal (de todo tipo) y de empresas pantalla. Tiene una administración sobredimensionada hasta extremos insoportables. Simplemente con aplicar a, educación un uno por ciento de esos gastos estaríamos en la misma situación que las autonomías más puntera de España y no menciono el dinero perdido en los EREs y otras bagatelas que ya parece que suman la friolera de unos 5.000 millones de euros en números redondo, para que veamos la magnitud, en las antiguas pesetas sería aproximadamente unos 830.000.000.000 millones, suena fuerte.

Y para tapar esta vergüenza solo se le ha ocurrido hacer un Jordi Pujol, se ha envuelto en la bandera andaluza, aunque parte de su anatomía se ha quedado a la intemperie.  Lo mismo que hacía Pujol con la catalana cuando a alguien se le ocurría decirle las verdades del barquero. Esos deslenguados están atacando a Andalucía y no a mí y si pongo a los niños por delante ya tengo un escudo antimisiles, ha sido su brillante conclusión. Susana, no han atacado para nada a los niños andaluces, lo han hecho contigo y tu política.

Servilismo

“En estos días, que con indignación y vergüenza, tenemos que comprobar que vivimos una tremenda crisis de principios éticos, en la que la tabla de valores está invertida: se silencia la virtud, se pospone el mérito, se premia el servilismo y la vergonzosa incondicionalidad. He allí la principal causa de nuestra crisis política.” Javier de Belaunde Ruiz

Servilismos, es a la conclusión que puede llegar cualquier televidente que tuviera a bien ver el pasado miércoles la sesión del Congreso y al mencionar el termino servilismo, no me refiero a los señores que de una forma diligente cambian el vaso con agua a los señores interviniente. Servilismo del presidente al copresidente, servilismo del copresidente al presidente, servilismo del copresidente y del presidente a los políticos rebeldes de Cataluña, servilismo de un ministro a otro ministro contestando por el a las preguntas que hace la oposición.

Servilismo, del copresidente al presidente, cuando ha ido a negociar con un político preso a una cárcel los presupuestos del Estado, con un político preso que no cree en España. El copresidente, ha seguido negociando los presupuestos con un político fugado, que casualmente también le importa el estado tanto como al anterior político preso y ha rematado con Urkullu el político que dejó al anterior presidente compuesto y sin apoyo tras este enviar la correspondiente transferencia. Lo dejó sin apoyo, ya que las promesas del actual gobierno eran más jugosas.

Servilismo el que Pablo Iglesias, a la sazón copresidente, el que le pide a las fuerzas de seguridad del estado, para que velen por su seguridad cuando no hace tanto tiempo lloraba de emoción al ver como pateaban a algunos de los agentes que ahora han de cuidar de su seguridad.

Servilismo del CIS no olvidemos una empresa pública. Desde que está el nuevo director, los resultados que dan esas encuestas son tan irreales como los master y tesis de los políticos que nos gobiernan. Lo real en este caso sería, que nuestra élite política se ha convertido en una casta incapaz de superar la crispación de izquierda o derecha desde el punto material y moral que demanda la sociedad.

La imagen real del servilismo sería ver en la Sexta a Pedro y Pablo en un sketch en la Moncloa sobre los presupuestos, más o menos así “ señoritooo me voy a la cárcel a arreglar el tema catalán –de fondo- a mí no me llames señorito, llámame “memolomucho” Sánchez o Doctor Sánchez. Vaaale, lo que diga el señoritooo” y tras las imágenes, un ameno debate sacando la piel a tiras al resto de líderes políticos.

“Para la prensa, como para el hombre, la libertad solo ofrece una posibilidad de ser mejor; el servilismo no es más que la certidumbre de ser peor” Albert Camus.

-Fin de los comentarios al margen, por esta semana-

El Ágora