El Ágora de Alhaurín

  • Diario Digital | miércoles, 20 de noviembre de 2019
  • Actualizado 17:41

Dolça Catalunya patria del meu cor…

“Odio al hombre malo cuando pretende decir algo bueno.” Menandro
Dolça Catalunya patria del meu cor…

Tras la sentencia por el golpe de estado que se perpetró en Catalunya, hay que agradecer a todos los estamentos de Catalunya y de la presidencia en funciones del gobierno de España, las gestiones que han realizado y que están realizando en este mismo instante, en el que estoy escribiendo este soliloquio. –espero se entienda la ironía-.

Torra, Marlaska, Carmen Calvo, Celaa, Sánchez, Iglesias, Errejón, Ábalos, Casado, Rivera, Abascal. Todos estos bípedos tienen una opinión diferente cada uno de ellos sobre los actos que están sucediendo en Barcelona y en el resto de Catalunya. Para algunos de estos señores que trabajan en política, eso pone en su currículo como profesión –falso, tan falso como las tesis doctorales de más de uno de ellos-. Por ejemplo Barcelona es un paraíso para algunos de los citados, para otros es Beirut. Para los que vemos las noticias en la televisión, en Barcelona hay más fuego que en la nit de la cremá en Valencia –allí como fiesta, en Barcelona, como un aquelarre-.

Algunos de los vídeos con imágenes de los incendios y enfrentamientos en las calles que me han hecho llegar desde Barcelona, con las actuaciones de los manifestantes de la “sonrisa” –no me los quiero imaginar cuando estén serios, o cabreados- Atila era un doncel caballeroso al lado de estos bárbaros, estos sí que son bárbaros, no el bueno de Atila. En estas horas te puede crear un conflicto personal extraordinario: Marlaska (ministro del interior), le quiere dar un tono de aquí no pasa nada, me voy a tomar un vino y a comerme una hamburguesa. Mientras en la tele ponían imágenes de cómo destrozaban Barcelona –algo parecido hizo Nerón con el incendio de Roma, en vez de hamburguesa, cogió su lira y dicen que hizo un poema muy bonito-.

Después de tres días de vandalismo, las declaraciones de Sánchez, Torra, Marlaska, es de un cinismo impropio de sus cargos, niegan cualquier evidencia, o realidad, como la de hoy, huelga ilegal –las huelgas políticas no están permitidas- ¿Y quien se encarga de salvaguardar los derechos del 60 o 70% de los catalanes que no comulgan con esta locura? Esos catalanes son invisibles, invisibles para los Torra, Sánchez y compañía y Sánchez se preocupa de su sofá en la Moncloa, que se fije en él y verá cómo los muelles se le van saltando y que el siguiente que ocupe la Moncloa que arree.

Escribía Mosen Cinto Verdaguer un poema con el título “El emigrante” esta es la letra:

Dulce Cataluña, patria de mi corazón:
Cuando de ti se aleja de añoranza muere.
¡Adiós hermano; adiós padre mío, para siempre adiós, para siempre adiós!
¡Ay, si en el lugar donde mi madre yace, yo un lugar tuviera!
¡Adiós hermanos; adiós padre mío, para siempre adiós
¡Oh marineros el viento que me llega; me destierra, me hace sufrir!
Estoy enfermo. Llevadme a tierra que en ella quiero morir.
En ningún lugar veré, ciudad de Barcelona tu hermosa catedral; y digo llorando, a bosques y a riberas ¡adiós, para siempre adiós!”

En estas letras se conjugan los sentimientos de muchos catalanes de nacimiento y de adopción, yo entre ellos –la mayoría-.

Y detrás de todas estas monstruosidades que se están cometiendo con la anuencia de la Generalitat y el gobierno en funciones, lo mismo que estuvieron los gobiernos anteriores, que alimentaron a este monstruo –ahora no se necesita un San Jorge para acabar con él, que le corten el grifo de los millones de euros con el que lo alimentan y caerá en un mes o menos.

“Odio al hombre malo cuando pretende decir algo bueno.” Menandro

Esta frase me está rondando desde que leí la sentencia del golpe de estado en la que se mencionaba no menos de 52 veces el término violencia, para acabar que fue un “ensoñamiento”  lo ocurrido y por eso se ha catalogado de sedición, lo que en un principio era rebelión.


Loquio, Soli Loquio