• Diario Digital | Martes, 18 de Septiembre de 2018
  • Actualizado 18:16

Como elefante en cacharrería durante 100 días

Cómo dijo Francisco de Quevedo: “Todos los que parecen estúpidos, lo son y, además también lo son la mitad de los que no lo parecen”... después de hacer comprobaciones

Como elefante en cacharrería durante 100 días

El presidente de España el insospechado y sospechoso Pedro Sánchez, hasta en vacaciones, sigue dando que hablar y no para bien. Se ha convertido en el hombre anuncio, lo anuncia todo, aunque solo lleva a la práctica lo que hace con nocturnidad y alevosía o en periodo vacacional.

Está consiguiendo enfadar a sus supuestos aliados, Podemos y nacionalistas vascos y catalanes, aunque no tanto, ese es el problema del postureo. Está pegando trompazos a todo lo que estaba más o menos arreglado. Es lo que ocurre cuando tienes que justificar de qué haces algo, en este caso lo mejor sería que se quedara en su sofá preferido de la Moncloa y ver cómo pasan las nubes o ver una teleserie.

El gesto adusto y las mandíbulas apretadas componen su imagen, se le aprietan las mandíbulas más que a un tiburón mordiendo a su presa cuando contempla a la ministra Calvo y cuando escucha sus declaraciones –aunque sea de futbol- desdiciéndose de lo dicho, tres minutos antes. Mira que crean líos entre el uno y la una.

Lo que sí que está dejando claro nuestro presidente es que el ser de izquierda –de izquierda como el- es el estar en una duda permanente, a lo que le ayudan de una forma fervorosa sus ministros/ministras, creo que no hay ninguno/ninguna que no haya tenido la oportunidad de meter la pata y algunos/algunas el patón, es de casi ternura el verlo retractarse de lo dicho una hora antes, sea el o algunos de los que él llama ministros/ ministras, Es posible que por eso haya colocado a ese escuadrón de amigos/amigas en sitios casi claves.

Está demostrando que su palabra no vale ni para anunciar la alineación de un equipo de futbol, estaba convencido de que había contraído una deuda, con todos los partidos que le han apoyado en su moción de censura pero hasta el punto de llegar a convertirse en un “sí señor” de todos ellos ¿y sus soflamas en modo programa? También me pregunto si los patones que meten los ministros/ministras es por culpa de su reconocida ineptitud, de la casi totalidad de los catorce, los otros, solo son de nombramiento y ni Sánchez los tiene en cuenta, creo que ni tan si quiera sabes sus nombres, o es por culpa de las indicaciones de Sánchez que tampoco lo descarto.

Se ha tragado sin beber un vaso de agua, a su nuevo “copresidente”, no le ha sorprendido el autonombramiento de Iglesias ni le ha hecho bola en la garganta. No sé si este nombramiento le ayudará a dejar de meter la pata los viernes y el resto de semana, para mí hace unos meses, cuando oía las ruedas de prensa del portavoz del PP o sus comunicados opiné no menos de 113 veces, que era imposible comunicar peor que el PP. Este mini gobierno ha conseguido que cambie de opinión, ojalá fichen a Rufián como portavoz, es lo mejor que podrían hacer, así nos compadeceríamos del partido de gobierno y hasta nos echaríamos unas risas por encima y esperaríamos los viernes como si fuese un nuevo capítulo de “Jugo de tronos”

Lo peor de los pasados 100 días es que se ha normalizado la deshonestidad, la argumentación, la engañifa y la argucia. Si cualquiera de los anteriores presidentes que hemos tenido –salvo Zapatero- hubiese tratado a los españoles como este “presidento coronado”, en la Gran Vía de Madrid o Barcelona no cabría un alfiler de manifestantes pidiendo la dimisión ya. Por lo visto nadie de su entorno se atreve a decirle que si es number one del gobierno es gracias a que el PNV engañó como a un pardillo al “sereno” Rajoy, a que está haciendo lacitos amarillos y a que peina con mucha gracia la coleta de Pablo.

Y no voy hablar de valles, ni de inmigrantes, ni justicia, ni tan siquiera del ministerio del interior, ni del paro, autónomos, o economía. Todo esto en tan solo 100 días de ocupación del palacio de la Moncloa y más de 50 Decretos Ley. Señor (cada uno en el que quiera o crea) danos fuerza para aguantar los siguiente 100 días, que ojala sean los últimos. ¿Estamos peor, igual o mejor que hace 100 días?

Cómo dijo Francisco de Quevedo: “Todos los que parecen estúpidos, lo son y, además también lo son la mitad de los que no lo parecen”… después de hacer comprobaciones.

Loquio, Soli Loquio