• Diario Digital | Jueves, 21 de Septiembre de 2017
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El caso Bretón

Niños abrazados
Niños abrazados

Dos niños abrazados mirando hacia el cielo, quizá desparecidos o muertos…Son Ruth y José-de seis y dos años de edad respectivamente-, son ahora, meras ilusiones perdidas, perdidas en el alma de su progenitora Ruth Ortiz, que no en el alma de su padre José Bretón. Éste está acusado por el supuestamente doble asesinato de los menores de edad aludidos con anterioridad (pidiendo el fiscal 40 años de cárcel), quienes desparecieron el 8 de octubre de 2011 en Córdoba, a la altura del parque ‘Cruz Conde’. El padre manifestó más tarde: “Los he perdido de vista…”.

Quizá…en el ambiente del parque ‘Cruz Conde’ de Córdoba se respiran y se escuchan lamentos que proceden de las almas de Ruth y José, y que dicen: “Silencios de mi niñez/dormidos en el olvido,/donde hubo pastores y ovejas,/donde hubo amanecer./Sueños sin sufrimientos y llenos de esperanza, fe, caridad.../Sentimientos hechos besos:/éste fue mi amanecer./Mi vida transcurre hoy/en un aldea abandonada./ Hay hogueras apagadas/en el tiempo, que gimen/el silencio de aquellos/que se fueron y no son ahora./Aún se respira a Dios/ –flotando en el ambiente–,/pues hubo vida humana...vegetal./Pero aquellos suicidas y salvajes/–destructores de la vida prometida–,/llenaron de lágrimas los campos/como perlas caídas del cielo./Escucho mi memoria y habla:/“...del niño de los ojos grandes,/del niño de los ojos pequeños,/del niño de las sonrisas,/ del niño de los lápices mil colores,/del niño lleno de...felicidad”.( “Es difícil hacer poesía que llegue al alma: Al oído es fácil llegar”.)

Y a continuación, copio textualmente: “la fiscal del caso Bretón, María Ángeles Rojas, ha asegurado que no tiene "la más mínima duda", en base a todas las pruebas recogidas, que el acusado mató "de la forma más cruel posible" a sus hijos, Ruth y José, a quienes tenía bajo su custodia y los llevó a la finca familiar de Córdoba para "cometer el crimen" alejado de las miradas y "quemándolos" en dicha parcela.

Nuestro encausado padre, José Bretón, aparece como una persona fría y calculadora, y sorprende, principalmente, esa frialdad de la que hace gala con la dolorosa desaparición de sus hijos, Ruth y José. Y es que incurrió en  distintas contradicciones cuando declara ante los integrantes del Cuerpo Nacional de Policía. El 21 de octubre de 2012, el juez José Luis Rodríguez Lainz ordena hacer una reconstrucción de la versión de Bretón en el campo ‘Cruz Conde, con la participación del propio José Bretón, quien a la vista de la anterior fue detenido e ingresado en prisión, a instancias de su señoría José Luis Rodríguez Lainz, bajo la acusación de detención ilegal cualificada por la desaparición de los dos menores (secuestro) y simulación de delito…

Nuestro hombre en cuestión, que no está enfermo y es responsable de sus actos según estudios de varios psiquiatras al respecto y que ha sido calificado como poseedor de un alto coeficiente intelectual , se enfrentará-con ojos desafiantes y helados como la propia nieve-, ante un jurado popular que dictará veredicto de culpable o inocente sobre su persona.

La finca de Las Quemadillas en Córdoba, propiedad de la familia Bretón, es el lugar en el que los investigadores afirman haber encontrado restos humanos…Efectivamente, los perros policiales descubren restos orgánicos ya calcinados, quizá de animales quizá de humanos…Por averiguaciones policiales posteriores…se viene en conocimiento que, días antes de la desaparición de los pequeños, el ya acusado, José Bretón, había adquirido 140 litros de gasoil-¡No son muchos litros de gasoil!-: entiende uno que sí. Hay que reseñar que también tuvo en su poder dos cajas de ansiolíticos: Orfidal y Motivan. Nunca quedó esclarecido de forma fehaciente el uso de estos fármacos, aunque se llegó a creer que pudieran haberse usado en las personas de sus dos hijos. ¡Pobres Ruth y José!, ya estarán en la Gloria Bendita, en la Gloria Bendita del Dios de todas las religiones…

Del primer informe de la Policía Científica, que determinó el 11 de noviembre de 2012, se vino en conocimiento que los restos encontrados en la fogata de ‘Las Comidillas eran "huesos de pequeños animales, no existiendo huesos de procedencia humana". Este fue un error cometido por la técnica de Antropología de dicha Policía científica, quien fue relevada posteriormente. Poco tiempo después, dos dictámenes antropológicos, uno a instancias de la policía y otro a instancias de de la familia paterna, concluyeron manifestando que los huesos aparecidos eran de restos humanos. Desgraciadamente, y así lo hacen constar los antropólogos que intervienen en el descubriendo de los restos humanos, cuando los huesos humanos son calentados a altas temperaturas…jamás se pueden establecer el ADN (Acido desoxirribonucleico) al que pertenecían.

Ante estas conclusiones, el magistrado ha imputado a José Bretón…dos delitos de asesinatos con alevosía y la agravante de parentesco, decidiendo levanta el secreto parcial del sumario…El motivo del supuesto asesinato cometido por José Bretón fue ‘la venganza’, y cuando se separa de Ruth, sin duda, pierde su egocentrismo, su narcisismo, el amor a su propia vida olvidándose de los demás... Entonces, el bueno de Bretón hace desparecer a sus propios hijos, convirtiéndose él en el centro de atención de este horrible drama.

El verdadero drama comienza ahora para el jurado popular. Bien es cierto que, debemos saber, el jurado popular “es una institución que viene regulada por el artículo 125 de la Constitución Española de 1978”. Por tanto, todos hemos de cumplir con lo que marca ‘la Ley’...: Nos guste más o nos guste menos.

Este jurado está formado por gente de a pie: amas de casa, fontaneros, un estudiante, pocos arquitectos y pocos médicos…Uno puede manifestar. “yo de leyes no sé Nada”. Otro responde: “Cómo voy a decir si una persona es culpable o inocente”. Y continúa manifestando. “Desconozco las leyes penales y procesales al respecto, y se  cuál va a ser mi veredicto: ‘Inocente, puesto que no puedo  abstenerme’, entiendo que así dormiré mejor”. Y concluye el último, argumentando: “La gente normal, el pueblo no estamos preparados-ni por activa, ni por pasiva-, para juzgar; son los jueces los que están preparados, y bien preparados para hacerlo, hacerlo bien. Y de hecho así lo vienen haciendo”.

Estamos leyendo el ‘caso Bretón’, Córdoba (España), sobre la supuesta muerte o desaparición de dos niños inocentes…Dos supuestas víctimas inocentes por una venganza personal... (?)

La  Coruña, 18 de de junio de 2017

© Mariano Cabrero Bárcena es escritor